Breivikv ...


"Estos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros"

Ojalá que el asesino de Noruega hubiese empleado el cinismo, como en esta frase de Groucho Marx, en lugar del odio y del crimen para darse a conocer.

Anders Breivikv es un loco, un asesino estúpido que deja escrito un ideario de 1.500 páginas llenas de ideología xenófoba y pueril. ¿Integrista cristiano?


A simple vista existe un paralelismo entre el terrorista islámico y el asesino noruego Anders Breivikv, una asimetría en las justificaciones de sus actos que en realidad parecen ser las dos caras de la misma moneda, el anverso y el reverso de una misma realidad de odio. En sus más de mil páginas de ideario, una burda imitación seudointelectual  de la “biblia” nazi “Mein Kampf” de Adolf Hitler, expone puerilmente sus soflamas contrarias a la libertad e igualdad de la mujer, contra la homosexualidad, en contra de la emigración multirracial en Europa, contrarias a todo lo relacionado con el socialismo europeo y, sobre todo, con su pasado marxista… en resumen, una “joya” de la barbarie del discurso ultraderechista.

“Chifladuras” sacadas de los blogs ultraconservadores

Con inquietud los investigadores que llevan el caso han comprobado que la mayoría de sus argumentos están extraídos de blogs de los medios de comunicación conservadores del Reino Unido; asombrados y con perturbación muchos “blogueros” de ideología conservadora podrán comprobar que las razones del asesino Anders Breivikv están sacadas de sus iracundos comentarios contra los partidos izquierdistas y contra los emigrantes extranjeros.

Es un hecho contrastado en las urnas y en la información política que la ultraderecha xenófoba ha ganado terreno en el norte y centro de Europa; en la Europa del sur, la mediterránea, la derecha ha sabido colocar el discurso racista en su electorado moderado sin necesidad de acudir a posiciones extremistas, de partidos más a la derecha. En el caso de Noruega, como en el de Holanda o Austria, por poner unos ejemplos, ha sido necesaria la irrupción de un partido ultraderechista que defienda posturas xenófobas, ya que la derecha moderada no estaba dispuesta a hacer esas políticas discriminatorias y “supernacionalistas”.

Ególatra en busca de una identidad

Para los editorialistas de periódicos británicos resulta inquietante en extremo el profundo conocimiento que Breivikv tiene del discurso político del mundo anglosajón. Un discurso tan desvariado desde los medios conservadores que a veces permiten cosas como hablar de una “Eurorabia” (Europa dominada por los árabes) o de una UERSS (Unión Europea de Repúblicas Socialistas Soviéticas). Todas esas patrañas exaltadas y otras más delirantes (se iba a convertir en semidios, Caballero de la Orden Templaria que salvaría a Europa en la definitiva Cruzada de 2083, 200º aniversario de la muerte del odiado Marx), servirán a la policía para “explicar” tan horrendo crimen.

Sin embargo, otros investigadores y analistas, con una visión no solamente policial y política, están buscando en la personalidad de Anders Breivikv una explicación que se encuentra en muchas de las mentes de los terroristas, del signo que sean. A Breivikv, como al terrorista adolescente islámico, sólo le importa él mismo, su ego. Rechazado socialmente, inadaptado, con problemas tan peregrinos como su imposibilidad de relacionarse correctamente con el sexo opuesto, tienen estos factores, según algunos analistas, más peso que la ideología delirante, que le serviría de “tapadera” de sus verdaderos propósitos.


Fundamentalistas del odio, asesinos sin más

Al sentirse rechazados no saben hacer otra cosa, lamentablemente, que odiar hasta la locura. En la televisión noruega entrevistaban a un amigo o conocido del asesino, y parece que su testimonio daría razón a los analistas que piensan que la ideología del terrorista no es la esencia del problema. El supuesto amigo, Ulav Andersson, dice que le conocía muy bien y que está muy sorprendido por esa escenografía de los Caballeros del Temple que usaba, porque no le parecía muy religioso y tampoco reconocía que le interesara tanto la política.
“Anders no parecía estar aferrado a ninguna idea”, dijo ante las cámaras. “Simplemente se volvió irritable y quisquilloso”, afirmaba Ulav Andersson, “cuando una chica que le gustaba le dejó plantado por un hombre de origen paquistaní”.
No caer en su engaño
¿Un desengaño amoroso sería la causa de más de setenta asesinatos? Aunque “el elegido” por la dama fuese el tan odiado por el europeo blanco “caballero oscuro y emigrante”, tampoco es tan simple, advierten estos expertos en terrorismo y criminología. La cuestión sería basar la hipótesis en que este tipo de persona acomplejada y con dificultades de adaptación social (pasaba días encerrado en su granja y pegado a su ordenador), es más susceptible de caer en la locura extrema que pueden generar estos argumentos radicales e irracionales de las posturas fundamentalistas. Muchos terroristas, asesinos de masas, no tenían realmente una ideología, la aireaban para ocultar su verdadero ego: un asesino sin más, sin otros adjetivos.
Es necesario, pues, no dejarse engañar por estas ideologías de tintes fascinantes (si eres un adolescente inmaduro más); los caballeros templarios no salvarán a Europa. Europa y su democracia se salvarán no sucumbiendo a estas proclamas ultraderechistas, sobre todo no dando crédito ni “publicidad” a los actos de estos asesinos que dicen matar en nombre de una “Europa pura y libre”.
Artículo publicado el 26 de julio de 2011 en Suite101.net en la sección actualidad, política y sociedad.

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