Un estudiante con su abuela frente a la Diosa de la Democracia (1989, fotógrafo: Zong Hoy Hi)

  
  Esta fotografía es metáfora del pasado y presente de China que pasan juntos, de la mano, por un avatar histórico que pudo cambiar el devenir de su historia. Un estudiante espigado, con gafas y camisa azul de corte moderno, se encorva para agacharse hasta sostener con sus manos, en un delicado abrazo, el paso de su abuela, una anciana vestida con las austeras ropas de la época de la “revolución cultural de Mao”. Caminan bajo la figura de la imponente estatua que los estudiantes han bautizado como “Diosa de la Democracia”. Es el símbolo de las protestas estudiantiles que se están desarrollando por todo el país, aunque tienen su foco de atención mayor en la plaza de Tiananmen. Esa estatua se ha realizado en pocos días, aprovechando que Gorbachov visitará Pekín y traerá a los informadores internacionales; un grupo de estudiantes, concretamente escultores de la Academia Central de la Bellas Artes de Pekín, construyen la estatua con espuma de poliestireno y pasta de papel sobre un armazón metálico.

Contando con estos medios la diseñan lo más grande posible y la colocan en la plaza, frente a un gran retrato de Mao, para que el gobierno si fuese a destruirla tuviera que hacerlo bajo la mirada de la prensa internacional. Midió 10 metros de altura. Se evitó parecidos con la estatua de la libertad de los EEUU porque no se quería relacionar la “sentada” de Tiananmen con los ideales pro americanos, aunque es innegable el recuerdo a la dama de la libertad de Nueva York  por la antorcha que ambas sostienen al cielo.

La fotografía está “trucada”, retocada con un efecto de forzar la velocidad de exposición, lo que la hace más “irreal”, más propia de las imágenes de un sueño que de un hecho de facto; las figuras de la abuela y el nieto tienen trazos traslúcidos, que les disuelve en el fondo de un cielo que enmarca a la Diosa, dando a su caminar un aire brumoso, incierto, como si todo fuese la escena de una ensoñación o de una pesadilla. En realidad, con el recurso técnico del fotógrafo que desea captar figuras en movimiento se consigue que los protagonistas que se mueven en la “realidad” estén congelados en su “instante histórico” y la historia de facto, la frágil estatua de la democracia, es la que se mueve y haya echado a andar sin contar con ellos.

El pasado se apoya en un bastón (la tradición) y en el joven presente, porque siguiendo sus pasos conocemos por dónde irán los acontecimientos. La fotografía tiene esa fuerza de la metáfora pasado-presente porque muchos estudiantes de las protestas de Tiananmen no renegaban del pasado, del sistema comunista, de sus logros sociales, no querían cambiar el sistema, sólo (y no es poco para la sociedad china de los ochenta) deseaban mayor honestidad política, menos corrupción entre las elites del partido y más formas democráticas, pero básicamente en la organización y gestión de las universidades.

El estado de “shock” era compartido. Los líderes y responsables del gobierno chino no se esperaban una reacción popular como aquélla. Los estudiantes y los ciudadanos que apoyaron a éstos, no se esperaban tan permisible actitud de sus dirigentes. Durante mes y medio, unos y otros dieron pasos en la bruma, como abuela y nieto. Finalmente, la estatua fue derribada, destruida por los soldados que llevaron a cabo el desalojo de la plaza de Tiananmen y la limpieza de las tiendas de campaña, pancartas y carteles que sirvieron a la “sentada” de los estudiantes durante casi dos meses. Un tanque la derribó y la llama de la libertad se hizo añicos contra el suelo de la plaza. Es muy probable que nieto y abuela ya no estuvieran allí, pero nunca volverían a caminar bajo la “Diosa de la Democracia”.

Comentarios

  1. Qué capacidad interpretativa, Gustavo. Excelente el fotógrafo Zong Hoy Hi. Un gran artista; me gusta la creatividad de los chinos. Y de la interna política de China sabemos poco y nada.

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    1. Gracias por el buen comentario; sí que son creativos y "creadores", no sé en el Uruguay, pero en España ya no encuentro nada "Made in Japan" o "Made in Germany" como hace 25 años; las manofacturas son todas chinas... la fábrica del mundo, pero también van camino de ser los "empresarios" del mundo, invierten y crean empleo...bueno, por mi parte ningún prejuicio, aunque el hermetismo social y la falta de ciertas libertades sí que tienen mi reproche. Un saludo!

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