20-N: fecha señalada... para las elecciones

La muerte de Franco el 20-N en las portadas española

El 20 de noviembre es una fecha señalada en la historia reciente de España. El dictador Francisco Franco fallecía ese día de 1975 después de una absurda prolongación de su estado de moribundo por los jerarcas de su régimen, sabedores que alargando la vida al generalísimo ganaban futuro, que era lo que ya no tenían. En efecto, con sus sombras y sus luces, la "Transición española" (algo ya casi divinizado, aún sus admiradores la ponen como ejemplo para ídem en las supuestas transiciones democráticas de las revueltas árabes) no dejó futuro a los franquistas. Los que mejor sabían nadar se salvaron del naufragio con tan buen estilo que llegarían a la orilla de la democracia secos, sin una gota de su pasado de represores o colaboradores activos de la dictadura. Siguiendo con las metáforas acuáticas, la memoria histórica de los españoles era (y es) como la de los peces, al segundo ya no se acuerdan de lo que han comido ese día.

El régimen franquista vendió durante décadas como logro de su gobierno la "paz social". Que nunca en tanto tiempo los españoles habían dejado de ser hijos de Caín, que ya no se mataban entre hermanos. Vivían en paz y en armonía, eso, claro está, sin un solo derecho civil fundamental garantizado y sin libertades. La paz social es fundamental para cualquier desarrollo. La democracia no la tuvo en esos primeros años, por mucho que también se le haya llamado a la transición pacífica. Pacífica viene de paz, creo yo ¿no?

No la tuvo fundamentalmente por el terrorismo de ETA, por la persistencia de elementos dictatoriales en el ejército español (golpe de estado de Tejero, en 1981), por la violencia ultraderechista y por la convulsa situación socioeconómica de crisis que se padecía desde el “crack del 73” (la crisis mundial por el precio del petróleo). El desempleo en España era tan descarnado como lo es ahora, cada década con su estructura y coyuntura económica, pero se sufría otra transición, el paso a nuevos modelos de producción y de renovación macroeconómica, que en teoría en la actualidad también deberíamos estar viviendo, aunque es evidente que lo vivido hoy día, 2011, son palos de ciego, golpes brutales a las clases medias y menos favorecidas, sobre todo.


20-N de 2011, domingo, Elecciones Generales. La democracia ha acabado en un sistema canovista (alternancia en el poder de dos partidos) y el futuro de la paz social pende del hilo fino de la crisis económica. Supongo que la paciencia del ciudadano aguanta hasta que aguanten los beneficios de la sociedad del bienestar, que ha garantizado entre otras cosas las ayudas a los parados o a las familias con menos recursos. Cuando esos logros sociales se agoten, desaparezcan o se vean tan recortados y limitados que dejen al ciudadano en situación extrema, habrá que volver a ser hijos de Caín. Aunque en esta ocasión no será solamente cosa de hermanos españoles, como la globalización es una realidad, todo el mundo será de Caín.

No se pretende ser mesiánico con el anterior párrafo, es pura ironía al no entender cómo no llegan a comprender los que gobiernan que la paz social está en peligro. Los que ostentan el poder político y económico nos llaman a votar el 20-N próximo y sus propuestas de gobernanza, dentro de un sistema libre y democrático, es recortar, limitar, suprimir, eliminar, destruir y sacrificar todos los beneficios sociales que la paz democrática, con arduo trabajo (de toda la sociedad civil), ha conseguido tras el resurgir mundial de 1980 (fecha en la que se fue saliendo de la gran crisis del 73, para esta crisis los gurús hablan del 2013).

El 20-N seguirá siendo una fecha señalada en el calendario histórico de España; esperemos que ahora lo sea por otro motivo trascendental y suponga el alejamiento de esos peligros a la paz social, aunque las encuestas electorales hablan de una victoria del partido de la derecha y su ideología económica se basa en sacrificar todo lo público y recortar al máximo el estado del bienestar. ¡Qué San Francisco (de Asís) nos pille confesados!


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