10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos atrapado en Salmón



La prensa salmón, la especializada en economía, se ha apoderado de toda la información. Crisis, crisis y solamente crisis. Las hojas caducas del otoño económico europeo son de color salmón. No en vano las páginas de este blog son de color salmón.  Sobre ese color que podría ser el de un largo atardecer o el de un primer instante del amanecer se está escribiendo nuestro futuro. Por eso Pax augusta quiere quitarles “fondo” a las pesadas realidades económicas, quiere que sobre el salmón también se escriba de libertad, paz social y cívica, de derechos humanos, de igualdad, de justicia social… ya no ocupan tanto espacio en la información mundial problemas que siguen siendo grandes, hondos agravios contra la utopía que se propuso el mundo desconcertado ante la barbarie del hombre tras la Segunda Guerra Mundial.

Esa utopía llegó a realizarse sobre el papel: Declaración Universal de Derechos Humanos, que se aprobó el 10 de diciembre de 1948. La inspiración ha estado ahí para leyes, constituciones de todos los estados y la ONU, aunque a la sombra del veto de las potencias, ha servido de recuerdo de que esa declaración nació con el propósito de velar por la dignidad humana. La dignidad del ser humano y la educación en esos valores por encima de cualquier postulado religioso-ético o sistema político.

En Bruselas se han reunido los dirigentes europeos para salvar de la quiebra a la zona euro. En Kabul morían más de 50 personas en una serie de atentados que devolvían a la primera página los actos terroristas por cuestiones confesionales. No eran los atentados de los talibanes contra el régimen oficial y las fuerzas internacionales habituales, los mismos talibanes han condenado unos atentados que han tenido una motivación por la rivalidad entre confesiones islámicas, el objetivo era la fiesta religiosa chií de la Ashura, ya que se repitieron los atentados en estos días de celebración en diferentes puntos de Afganistán.

La ONU ha tenido que revisar la sintaxis de la Declaración de Derechos Humanos para encajar, si es que se puede encajar algo tan inhumano en la racionalidad, el término y el concepto de Terrorismo. Luis Pérez, nuestro colaborador habitual, nos aporta un texto que reflexiona sobre el concepto de algo tan “irracional” (a simple vista) como es el terrorismo.

Comentarios