Matar al rey. Malas personas VI


                                                            Retrato de Felipe IV por Velázquez

Nuestro habitual colaborador, Luis Pérez Armiño, nos aporta un texto histórico sobre un personaje casi desconocido de la corte de Felipe IV y que, según el autor, demuestra la constante violencia política en España, o para precisar, que es una constante la tendencia a usar la violencia para dirimir los asuntos del poder político. El personaje es el VIIº Marqués de Heliche y del Carpio, hijo del valido Méndez de Haro, que al no conseguir sus aspiraciones cortesanas de mayor poder, decide ponerle a Felipe IV una bomba bajo su butaca durante una de las representaciones teatrales que gustaba ver (a menudo) al monarca...

Pero el desenlace mejor lo leen en el texto de Luis Pérez; nosotros como Pax Augusta decir que compartimos la idea de que nuestra historia tiene profusión de hechos violentos, aunque no más ni menos que el resto de países del mundo. Curiosamente no consta ningún regicidio en la historia moderna y contemporánea; es decir, del hecho que casi ocurre en el texto de Luis, el asesinato del rey, sólo hay intentos, nuestros vecinos franceses tienen más currículo que nosotros, los españoles, en eso. La ETA intentó, como se sabe, asesinar a Juan Carlos I, durante los años noventa del pasado siglo. Hechos violentos contra dirigentes políticos sí que abundan y mejor no destacar ninguno, por no abrir más debates. Pero España, paradojas de la Historia, no ha cambiado de dinastía o de sistema político de estado de forma violenta (asesinato). Isabel II y Alfonso XIII marcharon al confortable exilio de París y Roma, respectivamente, ni les apedrearon sus coches y mucho menos escucharon el silbido de la guillotina poco antes de morir.

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