Los griegos y los que no quieren ser griegos

                               Agencia EFE

Los incidentes violentos en las protestas ciudadanas en Barcelona en estos últimos días, violencia no de la mayoría, violencia de una minoría que coincide en la indignación social pero no en los modos de demostrarla, han supuesto un debate mediático (un tanto absurdo) sobre la "imagen que se estaba dando de España". Para los medios de la derecha estos actos violentos y radicales están siendo alentados y apoyados por la oposición de izquierdas. También estos actos violentos con esas imágenes de contenedores de la basura ardiendo, coches quemados o volcados, mobiliario urbano destrozado, han servido a la derecha mediática para decir que perjudican seriamente nuestra imagen y que cada vez nos parecemos más a los griegos (sic). ¿Es malo parecerse a los griegos? Hace dos días (solo 2.000 años) querían parecerse a los griegos todos, empezando por los ciudadanos de Roma, los únicos ciudadanos del mundo. Si no llevabas a tu hijo a estudiar con un esclavo o liberto griego eras un don nadie. La moda en vestimenta y en peinados se marcaba en Atenas, no en París...

En fin, ser griego o parecerse a un griego es sinónimo hoy en día de vándalo, muerto de hambre, vago y tramposo. Así de fuerte. Lamento si algún heleno sabe castellano y ha llegado hasta estas líneas, pero estará conmigo en escandalizarse. Escandalizarse porque estamos convirtiendo la tragedia de la crisis (¡qué helénico me ha quedado!) en un asunto (viejo tema) de conflicto entre Norte y Sur, entre el norte rico y el sur pobre, entre lo occidental y lo oriental... es una impresión que ya se ha denunciado en la prensa europea por parte de algunos analistas. Es una sensación que comparto. Es más, yo lo extiendo también a un enfrentamiento entre lo "anglosajón" pragmático y lo "latino-heleno" emocional. Entre la imagen de un norte de ciudadanos responsables y disciplinados y un sur de ciudadanos indolentes (de "perezosos") y sentimentales, muy afectados por las pasiones. Si tienes noticias regularmente de gamberros y violentos en tus protestas cívicas das mala imagen, es obvio. No es bueno para la paz cívica que permite prosperar a una sociedad, es evidente. Sin embargo, tan mala imagen es un vehículo en llamas como un banco intervenido, un político corrupto, una tasa de desempleo indecente... y las manifestaciones de protesta y "rebeldía" social las motivan estas últimas. Nadie sale a manifestarse por gusto. Que se emplee un discurso menospreciador de las protestas por existir estas excepciones (de las que se desmarcan los verdaderos manifestantes) violentas, sirve para, en el fondo, minar un derecho que todos tenemos: manifestarnos libre y pacíficamente siempre. Yo quiero ser griego ¿alguien más?



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