Castro, Clinton y Michelle animan la candidatura de Obama a la reelección



No, no es el Castro que se imaginan. Bueno, en realidad es inimaginable que Fidel Castro apoyase a un presidente estadounidense a lograr su reelección. Se trata de Julián Castro, un hispano de Estados Unidos que ha llegado a ser alcalde de la ciudad de San Antonio, Texas. Este joven político demócrata fue el encargado de dar el discurso de apertura de la Convención del Partido Demócrata para hacer oficial la candidatura del presidente Obama a la reelección presidencial. Castro tiene un hermano gemelo, con el que apareció en la tribuna-escenario. Los republicanos más conservadores estarían frotándose los ojos, la “amenaza hispana” a la supremacía anglosajona viene en ración doble.

Pero no, ese no es el mensaje. Los demócratas no han dado la primera voz de su proyecto a un hispano para que se combata al monopolio blanco anglosajón, le han dado el privilegio de iniciar los discursos porque son conscientes (al menos más conscientes que los republicanos) de la fuerza social y cultural que los latinos (hispanos en EEUU) suponen ya en el conjunto de la sociedad estadounidense. Es la minoría más dinámica, influyente y de mayor progresión del país. Castro estuvo brillante (aunque apenas habló en español) y algunos analistas políticos le compararon con aquel joven Obama que tuvo el honor de abrir la convención del 2004. Al “Obama latino” le auguran un gran futuro. ¿Quién sabe? Alguien muy optimista hace la siguiente reflexión, que quizás no sea tan “ensoñadora”: ‘si en el siglo XX las minorías italianas e irlandesas fueron ocupando altos cargos, ¿por qué no un hispano?’


En fin, no sería tan descabellado; aunque hay que recordar a ese “optimista” que Kennedy, por ejemplo, era un irlandés que llegó a presidente, pero provenía de una remota generación de católicos irlandeses afincados en el país, casi una “dinastía real”… Castro es la 2ª generación, su abuela mexicana llegó a EEUU en los años 60 del pasado siglo y aunque es de admirar tamaña progresión en tan escaso tiempo (de nieto de una “señora de la limpieza” a cargo político), el futuro de Castro apuntando a lo más alto será, precisamente eso, cuestión de más tiempo…


Michelle Obama, la mujer del presidente, ejerció como tal; con la maestría que tienen los estadounidenses de dignificar y valorar el papel de madre, mujer apoyo y ama de casa del “gran hombre”, esquivando el debate ético y social sobre la igualdad entre géneros. Es decir, el discurso emotivo, íntimo y doméstico que cualquier familia de clase media quiere escuchar. Comparando con el discurso “rancio y ultraconservador” sobre los clasistas valores familiares defendidos por el candidato republicano Ryan, no hay color… y no es un chiste sobre el color de piel de cada uno. Como europeo de clase media (como decía en otra entrada del blog) me tendría que ser indiferente este contraste de discursos; pero es inevitable, por eso que todos saben –la manida globalización- , tomar partido. Creo que mi futuro como ciudadano europeo será mejor en la línea del discurso de la señora Obama.

Al menos el planteamiento de la convención demócrata es, evidentemente, menos excluyente y discriminador que el realizado en la pasada convención republicana. En él, aunque quizás sea solo una sensación, no estamos excluidos los ciudadanos del resto del mundo. El progreso de EEUU, su mejoría económica, influye, nos guste o no, en el resto del planeta. La verdad es que están saliendo mejor de la crisis que la misma Europa. Clinton, el ex presidente, así lo dejó claro, desarmando, con su destreza dialéctica, punto por punto, todos los argumentos del partido republicano que lanzó la siguiente pregunta: ¿Está usted mejor que hace cuatro años?

En Europa nos la hacemos cada tres meses.

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