Islam y modernidad



En el siguiente texto reflexionaba sobre el Islam y la modernidad, sobre las sociedades árabes y su encaje en sistemas democráticos. Publicado en una Web de contenidos y actualidad, al inicio del año 2011, cuando arrancaba la llamada "primavera Árabe", los movimientos sociales que buscaban mayor libertad y democracia en el mundo islámico. A mi modo de ver ni ha perdido interés ni vigencia; espero les interese su lectura. Gracias.

El Islam y la modernidad es un viejo debate. Ya en los años 90 del siglo pasado, cuando el protagonismo en los medios de comunicación era cada vez mayor para los fundamentalistas, surgieron en las mismas sociedades árabes intelectuales que analizaron el complicado encaje de la religión islámica en el modelo de vida occidental, basado en el contrato civil con sus ciudadanos; modelo predominante y que la globalización ha convertido en anhelo, sobre todo, de los jóvenes del mundo árabe.

Revueltas en el mundo árabe

Este deseo se ha convertido en las recientes revueltas, manifestaciones populares, movimientos sociales que en algunos casos, Túnez y Egipto, han logrado triunfos para la esperanza de los ciudadanos, derrocando regímenes corruptos y seudodemocráticos, y que en otros casos sigue siendo la noticia actual, el acontecimiento presente más candente, con represiones sangrientas e, incluso, ataques indiscriminados a la población como en Libia o en Siria, donde todo indica que se están viviendo auténticas guerras civiles.

“Durante la guerra [primera Guerra del Golfo], los pueblos árabes han visto que los Estados no los representan, que la actitud de los gobernantes no tiene nada que ver con sus deseos y necesidades. La tragedia de esta situación, la gran pregunta, consiste en discernir qué es el Estado y qué es el pueblo en relación al Estado. (...) [la guerra] Ha sido el detonador del nacimiento de la democracia en el mundo árabe. Ha levantado el velo oficial. Se ha visto, a través de la CNN, lo que es un Estado árabe: un aparato divorciado de las masas, de sus peticiones, ineficaz (...); que gasta su dinero en armamento que no defiende a nadie, como se ha visto; y que resulta ridículo en el escenario internacional. (...) Resumiéndolo en una idea, la guerra del Golfo ha supuesto la desacreditación del Estado árabe”.

Pueblos sin Estados cívicos

La reflexión del párrafo anterior la hacía la escritora y pensadora marroquí, Fátima Mernissi, en 1992, en una entrevista que le hicieron por la primera edición de su libro, El miedo a la modernidad: Islam y democracia. Un pensamiento de hace 20 años, un análisis que vale para la actualidad sólo que ese descrédito de los regímenes o estados árabes ha comenzado a ser una realidad, no una mera opinión.

En algunas editoriales de medios occidentales se reflexiona sobre el prejuicio europeo y de los EEUU hacia la capacidad árabe de construir democracias, como si la naturaleza del Islam y las características de la cultura árabe impidieran que los ciudadanos de esos países pudiesen aspirar a los más elementales derechos humanos y sociales: libertad de expresión, de culto, de reunión, de asociación política; derecho a un trabajo, a una vivienda digna, a una justa asistencia jurídica.

Miedos y prejuicios

El prejuicio está más que justificado, desde su perspectiva simple, podríamos preguntarnos qué país árabe es, era o fue una democracia auténtica a partir de la segunda mitad del siglo XX, cuando se inician los procesos de independencia y la creación de los estados. La respuesta es también simple y sencilla: ninguno.

Según, señaló en 1992, la intelectual marroquí y experta en el Corán, Fátima Mernissi;

“Cuando los europeos dicen que el Islam no es compatible con la modernidad, ¿a qué Islam se refieren: al de quince siglos de experiencias que abarcan desde Indonesia al Senegal, al de la modernidad del emir del Golfo, al del chófer del emir o al del emigrado palestino que trabaja para el emir? Creo que un musulmán sería un estúpido si no utilizase los beneficios que le reporta la modernidad: el teléfono, el fax, el ordenador, el coche; Jomeini utilizaba la casete; pero queda un espacio al que no llega esa modernidad: los derechos humanos. (...)"

Hoy día los jóvenes árabes no han tenido ningún miedo para utilizar las redes sociales de Internet (lo más moderno de la modernidad) como herramientas de manifestación y protesta y lograr ese verdadero objetivo que Mernissi apuntaba: llevar la modernidad a dónde en verdad hace falta, a los derechos humanos; única forma de construir auténticas democracias en el mundo árabe.

Fotografía: acceso libre en Blogger, Agencias. Captura del hijo de Gadafi, cuando huía ayudado por tuareg.


Comentarios

  1. La religión del AMOR " Comprensión, Tolerancia, Sinceridad, Honestidad, etc..."; es la unica que hará Feliz al Hombre.
    Con Amor... Juan

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