Panamá y la cumbre iberoamericana 2013, la reunión que "enterrará" a las clásicas Cumbres de Iberoamérica


Renovarse o morir. La Cumbre Iberoamericana de 2013 que se celebra este viernes y mañana sábado 19 de octubre en Panamá, debe ser la cumbre que ponga las bases para una transición a una nueva forma de relacionarse. Todos los promotores de este evento que reúne al mundo ibérico de ambas orillas del Atlántico cada año están “jubilándose”, la Cumbre de Iberoamérica necesita herederos. Lo mejor sería que esos sucesores fuesen los mismos pueblos iberoamericanos, que en las cumbres -que pasarán a ser bianuales a partir de 2014- tengan un mayor protagonismo las asambleas como la del Parlamento Latinoamericano y que los dos países europeos, España y Portugal, tuvieran alguna representación o delegados en esos foros americanos, pues el eje de las cumbres debería soportarse en América.

En la pasada Cumbre 2012 de Cádiz se encargó al ex presidente chileno, Ricardo Lagos, un informe para la renovación de estas reuniones de la familia ibérica. Previsiblemente en Panamá la reunión se centrará en aprobar (por unanimidad, parece) estas reformas. Entre las más significativas está el cambio de las aportaciones presupuestarias de esta Commonwealth Ibérica; hasta ahora eran España con el 60% y Portugal con el 10% los que soportaban el 70% del proyecto, y el resto de los países americanos el 30% entre todos. El equilibrio del esfuerzo económico habla de cómo han cambiado las cosas en ese terreno. Latinoamérica soportará el 40% y los europeos, entre los dos países, el 60%. Ahora el crecimiento económico está en América y su aportación crece, a pesar de que el interés mayor de las viejas metrópolis por la continuidad del proyecto les haga seguir poniendo más dinero.

En Panamá se constatará el mayor despego y desinterés de los latinoamericanos por estas Cumbres. Las ausencias de jefes de Estado o mandatarios de primer rango son cada vez más notables. El desinterés y la pobre consideración hacia las Cumbres Iberoamericanas también se aprecia con claridad entre las sociedades latinoamericanas y sus opiniones públicas; hecho que viene unido a la comprobable mala imagen que de España se está formando o se está deteriorando en estos países.

Aprovecho esta publicación sobre la XXIII Cumbre Iberoamericana de Panamá 2013, para ir publicando en Pax augusta un trabajo-encuesta para el Departamento de Historia Contemporánea de España (UNED), donde gracias a los cuestionarios mandados (100) a ciudadanos de diversos países latinoamericanos se pudo realizar un análisis perceptivo de la imagen actual de España partiendo de tres enfoques:

  1. La experiencia educativa
  2. La experiencia personal
  3. La experiencia informativa

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