Ramón Franco, el hermano "descarriado" del dictador


Entre la lealtad familiar y el espíritu rebelde que le caracterizaba, Ramón Franco optó por la primera. Aún así, ni muerto logró evitar las suspicacias. 

En uno de sus libros de memorias, Santiago Carrillo, el ex líder del PCE (Partido Comunista de España) cuenta que en 1931 cuando era cronista del congreso de los diputados, en las Cortes Constituyentes, se hablaba más de Ramón Franco que del hermano general; curiosamente, Ramón Franco y Bahamonde era uno de los activistas de la izquierda radical más alborotadores. Piloto de aeroplanos de gran prestigio entre los pioneros de la aviación española, se rumoreó que en el verano que nacía la II República española él pretendió bombardear con su avión varios cortijos de señoritos andaluces.

Izquierdista y hermano del general Francisco Franco



Era su forma de protestar por no estar haciéndose la reforma agraria, el proyecto de la izquierda española más audaz y complejo para renovar al país y así desarrollar su maltrecha economía (afectada, como todas, por el Crack del 29). En esos momentos era uno de los diputados de las Constituyentes, parlamento donde se estaban debatiendo los artículos y leyes de la futura Constitución española.

Por los pasillos del congreso su vozarrón varonil (que contrastaba con la aflautada voz del general) sonaba estrepitosa contando sus últimas bravuconadas. Era diputado por ERC (Esquerra Republicana de Catalunya) y junto a otros diputados tan exaltados como él formaron el grupo de los jabalíes, apelativo otorgado por los periodistas de la época. Todas sus intervenciones en el Congreso y sus declaraciones a la prensa estaban llenas de demagogia y de una actitud agresiva contra el gobierno.


El gran aviador


Daba la impresión de que iba a ser este Franco el que derrocase a la República. Amparado en su vitola de héroe de la Guerra del Rif (1924), condecorado con la Medalla Militar por sus actuaciones con su avión de combate y por la estela gloriosa de la hazaña del Plus Ultra (travesía aérea atlántica, de Palos de la Frontera a Buenos Aires, en un hidroavión pequeño, 1926), se permitía confabular contra el gobierno de la joven República, al que consideraba poco vigoroso, planeando extravagantes acciones como la citada de bombardear latifundios andaluces.

Le creyeron capaz de ello porque una escuadrilla de aviones despegó del aeródromo de Tablada, por órdenes de Maura, para buscar el aeroplano de Ramón Franco que sospechaban salió del aeropuerto de Palos de la Frontera no para repetir la hazaña del Plus Ultra, sino para cumplir de una vez su cacareada amenaza. Por fortuna, pasado el susto, todo quedó en un bulo.  

Imagen de vividor y camorrista


Que un avión militar pilotado por Ramón Franco estuviese incendiando las propiedades de terratenientes andaluces resultó creíble por su fama, ganada por hechos como los de sobrevolar durante la decadente monarquía de Alfonso XIII el Palacio Real de Madrid lanzando sobre él panfletos pro republicanos. O durante la dictadura del general Berenguer (gobierno previo a la República) se comentó que fue hasta el domicilio del general para dejarle una carta donde proclamaba su intención de exiliarse y desde el extranjero luchar para derrocar a la corrupta monarquía. 

Con ese currículo tan "incendiario" no es de extrañar los recelos del Franco que luego sería líder de los sublevados contra la República. Al estallar la Guerra Civil española el hermano del general Franco estaba en Washington como agregado aéreo de la embajada española en EEUU. Muchos dudaron de su lealtad a la causa "nacional", pero su sentimiento familiar debió ser más fuerte ya que se unió inmediatamente a los golpistas. Fue nombrado, no sin malestar en la oficialidad de la aviación franquista, jefe de la base militar de hidroaviones de las Islas Baleares, en Pollensa (Mallorca).

Muerte extraña y última misión 


Desde Mallorca partió el hidroavión de Ramón Franco con la misión habitual (desde las Baleares se hacían las razzias aéreas contra las republicanas Cataluña y Valencia) de bombardear Barcelona. El avión nunca llegó a su destino. La versión oficial es que se estrelló con más de mil kilos de bombas en algún punto intermedio del trayecto, en pleno Mediterráneo. Las teorías más singulares hablan de un complot contra el incómodo y tendencioso hermano del generalísimo proveniente de los mismos compañeros de armas, hartos de su altanería y de la falta de respeto hacia el jefe supremo de la aviación nacional, Alfredo Kindelán.

En definitiva, desde 1938 nada se supo del hermano aviador de Franco. Desaparecido en las aguas del mar, por culpa de una tormenta como teoría más creíble o por causa de un sabotaje en la mecánica de su hidroavión, su convulso pasado y su muerte precipitada, han ensombrecido ciertos hechos de notoriedad en su carrera como piloto. El recuerdo de la hazaña del Plus Ultra, una travesía intercontinental aérea muy compleja para la época, sólo se guarda en el Museo de Luján, en Buenos Aires.


Gustavo Adolfo Ordoño ©


Comentarios

  1. Este artículo ha sido plagiado por la web basura: http://www.canaldelmisterio.com

    Ni se han molestado en poner mi firma y enlace como fuente, porque lo han copiado con puntos y comas. Una vergüenza.

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    1. He conseguido que lo borrasen de su web, al final se han comportado correctamente, pero el daño hecho ha durado 2 años. Tendré que revisar más a menudo la hemeroteca de Pax augusta...

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