Cataluña debería celebrar una consulta independentista y toda España un referéndum


En este blog reproduje un artículo que escribí para una Web de contenidos sobre las diferencias y semejanzas en los casos británico y español con la toma de posturas frente a la problemática independentista escocesa y catalana, respectivamente. La diferencia más evidente es la autorización de Gran Bretaña a realizar Escocia, en su territorio, una consulta sobre la soberanía del antiguo reino escocés para preguntar a sus ciudadanos si desean independizarse del Reino Unido; una unión que cumple 300 años. En el caso catalán el trescientos aniversario no es de unión, es según la versión histórica de las  fuerzas nacionalistas un aniversario de agravios y desencuentros.

Ahora me gustaría analizar las dificultades que las hipotéticas consultas en Cataluña se pueden encontrar en este año que comienza. La legislación española, su Constitución de 1978, prohíbe las consultas sobre soberanía y autodeterminación en una parte del territorio estatal. De celebrarse deben realizarse en la totalidad del Estado. La explicación más evidente la tenemos, como no, en la historia reciente. La cuestión nacionalista periférica ha estado presente como asunto esencial de la política española siempre que ha andado por medio una Constitución (que por desgracia han sido pocas veces). Ya fue cuestión compleja para la República y su Constitución de 1931, cuando el estatuto vasco, el catalán y el gallego fueron aprobados en medio de la guerra civil, con vidas efímeras y convulsas.


Una Constitución nacida en plena transición política de una dictadura a una democracia, donde el Estado español heredaba el andamiaje administrativo y social de un peculiar régimen franquista, debía nadar entre dos aguas y asegurar que poderes fácticos como el ejército español (recordemos el golpe de Estado de 1981) no fuesen “provocados” en exceso en temas tan susceptibles para ellos como la unidad e integridad territorial del país. Me dirán que ya ha llovido mucho y que el Ejército está “domesticado” a los poderes civiles y que cualquier imposición de unas circunstancias pasadas no debería influir tan rígidamente en las presentes. Y les diría que sí, que estoy de acuerdo; que habría que haber buscado la forma de poder celebrar una consulta popular sobre un tema tan delicado.


En la mente y en el corazón de muchos está la idea de que es demasiado pronto para que la democracia española afronte una eventual independencia de Cataluña o de Esukadi, ni tan siquiera una posible consulta soberanista en esos territorios. Es probable que tengan razón, la cultura democrática en España sigue siendo primaria, no hemos pasado a la secundaria y mucho menos al nivel universitario. Para los idealistas es irritante que una consulta popular no se quiera ver como el colmen de la Democracia con mayúsculas, como el mayor exponente de valores democráticos. Bueno, ya sabemos de la imperfección de la democracia, no entraré en detalles, pero también reconocemos su mayor utilidad frente a otros experimentos y modelos políticos.

En estos momentos de nuestra historia una consulta independentista en Cataluña no es sinónimo de democracia; todo lo contrario, cuando se ha convertido en un proyecto totalitario de unas fuerzas nacionalistas que han radicalizado posturas al verse fuera de la primera línea de poder de decisión en la sociedad y vida catalanas. Por eso es tan complicado ceder a una justa reclamación.


Quizás si antes se celebrase en toda España un referéndum de opinión pública (no una consulta sobre autodeterminación) acerca del estado de la cuestión, para ver cómo encajaría el resto del país la posible separación de partes de su territorio y si tal vez después la consulta a realizar sólo en territorio de Cataluña se abriera a más posibles cuestiones, donde quepan los otros ‘sentimientos intermedios’, dejando fuera a la rígida intolerancia independentista que domina la propuesta de consulta con la cuestión independencia sí o sí; pues a lo mejor sí que constituiría una buena “lección” democrática para un Estado español tan necesitado de ellas.




Comentarios

  1. Si me preguntas, yo te diría que es todo teatro. Es teatro lo de Escocia y es teatro lo de Cataluña. Tienen que sacar partido de la crisis y no saben bien cómo.

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    1. Puede ser, a veces olvidamos que la vida misma es puro teatro...

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