Fútbol, el circo romano de la nueva Pax Augusta


De vez en cuando nos llegan noticias de brasileños que se manifiestan por las calles de las principales ciudades del Brasil protestando porque consideran innecesario y fastuoso tanto gasto presupuestario para la organización del Mundial de Fútbol de este año, el Brasil 2014. Sus consignas son: “No estadios de fútbol, más hospitales y escuelas públicas”. Que el deporte con un nombre tan soso en castellano, balompié, sea un fenómeno de masas y una pasión en países como el Brasil o la misma España no es el tema de esta entrada del blog. Me gustaría recuperar la vieja metáfora, ya muy empleada, de que el fútbol sirva de ‘circo romano’ para distraer y contener a las masas ciudadanas.

La selección de fútbol española se proclamaba, otra vez, campeona de Europa en la Copa del Europeo de Fútbol celebrado en Ucrania y Polonia en el 2012; año en el que España estuvo a punto de ser ‘rescatada’ de la bancarrota como lo había sido Grecia desde el 2010. Ucrania se debate en el filo de un conflicto civil a raíz de unas protestas contra el gobierno pro ruso del presidente Víktor Yanukóvich, que desoye a gran parte de la población ucraniana que demanda más democracia y un acercamiento (incluso, integración) a la Unión Europea. Resulta demostrativo de la función sedante del fútbol que un país con evidente peligro de estallido social, pues desde la Revolución Naranja de 2004 existe un clima de protesta social, hubiera organizado toda una Eurocopa, escaparate al mundo de la próspera y democrática Europa.

No se nos debería escapar ese mensaje de la FIFA y la UEFA (organismos principales que controlan el fútbol mundial) cuando conceden un Mundial o una Eurocopa a un determiando país o países, lo hacen con el propósito de lanzar campaña publicista para resaltar cierta imagen o idea. En Brasil fue evidente el interés de destacarle como potencia mundial económica emergente y líder del Cono Sur americano. En el caso de Ucrania fue la política de salón que la Unión Europea realiza en los antiguos satélites de la ex Unión Soviética (ahora Federación Rusa como heredera en geopolítica) para su expansión por el viejo continente. Emplear a los Panzer ya no es políticamente correcto y la diplomacia junto al marketing bien gestionado da los mismos resultados, una expansión de influencia política-administrativa-económica.

Luis Pérez Armiño, colaborador de Pax augusta, hizo un análisis con esta perspicaz línea de reflexión cuando se celebró la Eurocopa, su texto revisado y actualizado sirve para poner el dedo en la llaga de la herida que sigue abierta en Ucrania; la última hora es decepcionante, rotos todos los posibles acuerdos entre oposición manifestante y el gobierno. Leer el texto de Ucrania en la encrucijada.


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Comentarios

  1. Es una forma de distraer a la gente y de hacer negocios. Pero la gente empieza a darse cuenta. Además, en torno al fútbol se generan negocios muy poco transparentes, y, en ocasiones, la violencia se sale de control.

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    1. Aquí, en España, decimos que existe también una "burbuja" (negocios poco claros e hinchados) como la inmobiliaria en el fútbol, la burbuja de la liga española, con casos parecidos en otros lugares de Europa...

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