El bien: la bondad del ser humano como utopía

                Vicente Ferrer, un hombre bueno. Fotografía en periodicodecrecimientopersonal.com

Las definiciones de bien y bondad en el diccionario de la lengua resultan insuficientes porque en estos casos más que nunca se hace necesario un auténtico pensamiento abstracto. La bondad a lo largo de la historia del hombre y de la mujer se ha asociado a los dioses. Parece que negamos la capacidad de bondad en el ser humano y que sea una cualidad única de dios. Dios es bondadoso, debemos lograr su benevolencia y su beneficencia. Excusamos la tendencia al mal del hombre con la idea de considerarle bueno por naturaleza pero necesitado de la guía de un dios para lograr sacar ese don natural. Así visto no existe bondad sin existir dios. La maldad, en cambio, puede existir sin Dios porque es cosa externa, es el reino del diablo, un ente diferente al divino y en el que caemos por tentación en el cristianismo y por mala elección en el judaísmo.

Cada vez más complicada de demostrar esa hipótesis que nos hace a los hombres buenos por naturaleza, lo que sí parece estar claro para los filósofos y ahora también para los psicólogos es que el hombre es moral por naturaleza*. Los estudios psicológicos con los grandes primates demuestran en nuestros parientes simios ciertos sentimientos o emociones que podrían considerarse valores morales. Algunos muestran indignación cuando en las recompensas por un mismo esfuerzo en el laboratorio a unos individuos se les premia más que a otros. ¿Sentido de la injusticia? Valoran lo que está mal y lo que debería estar bien, que es la misma recompensa para todos por el mismo trabajo. Si esa moralidad animal resulta innata, ¿los hombres seríamos menos naturales?


Este blog tenía en sus inicios un irónico estudio sobre el mal, la maldad que reina en nuestras vidas y en el mundo actual. El propósito era y es convertirse en modesto combatiente en esa lucha eterna entre el bien y el mal (que resume la moralidad), formando parte del bando de los buenos (el problema está en saber ¿quiénes son los buenos?), claro está...aunque sin ponernos estupendos y pedantes ni pretender filosofear más de la cuenta. El mal y la maldad son recursos seductores, atractivos para la literatura, el cine, la televisión; es piedra angular de géneros como el drama, la tragedia, el misterio y el terror...lo difícil, pues, está en usar el bien y la bondad como protagonistas; por ejemplo, usados de recursos literarios siempre crean un ritmo soso y edulcorado a la narración de la historia.

Iniciamos con gran dificultad, como decimos, una nueva sección en Pax augusta que sirve de antagonista y replica a la vieja sección del ‘Estudio del Mal’; obviamente su título no podía ser otro que ‘Estudio del Bien’. Espero que por mi bien, les interese.


̽ Textos consultados para redactar esta entrada del blog:

.- “¿La moral es natural?; del filósofo francés Martin Duru, colaborador de Philosophie magazine.

.- “El mal en el cristianismo y otras religiones. El problema del mal y su respuesta”; de Jorge Romero Gil, colaborador en filosofia.about.com


Comentarios

  1. Este es el segundo artículo que leo de tú página. Muy interesante! y muy sugerente. Dos temas que podrían desarrollarse, en la linea del bien. Uno sería el origen griego de la palabra psicologia,y su primer uso científico por parte de Melanchton (Ciencia del Alma) que tras Descartes fue (Ciencia de la mente), dejando a la Iglesia como la "estudiosa de las almas" y renegando de la misma. Otra cuestión interesante es el fenómeno de satisfacción y liberación de dopamina, que se transforma en un profundo sentimiento de felicidad cuando uno comparte un bien con otro. Esta demostrado, que dicha felicidad, es compartida, por quien da, por quien recibe, ¡Y por quien es testigo!

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