Nigeria y la modernidad como proceso histórico


En la última entrada del blog hacíamos una reflexión sobre Nigeria y su aparente conflicto religioso. Digo aparente porque en realidad no existe un enfrentamiento bélico entre cristianos y musulmanes. El análisis partía de un crimen contra la libertad de las personas, una reflexión sobre el secuestro de 200 niñas nigerianas sacadas de su instituto escolar por el grupo terrorista Boko Haram y la conclusión del texto llegaba al asunto de la modernidad no asumida por parte, gran parte, del mundo islámico. Como el concepto de “Modernidad” tiene su origen en Europa y en un periodo histórico clave para consolidar su pasada hegemonía mundial como foco sociocultural y centro económico, cualquier conclusión que haga referencia a ella crea el prejuicio de eurocentrismo y “superioridad intelectual” europea.

Partiendo de ese prejuicio no se pueden sacar conclusiones satisfactorias para quienes defiendan la no injerencia occidental en los conflictos internacionales. Más todavía si se hace la evidente identificación de modernidad=capitalismo. Más aún desde las premisas marxistas, muy correctas, que relacionan modernidad con alienación de los individuos. Incluir en un análisis a la no asunción de la “Modernidad” como causa del problema resulta “sospechoso”, pues, de conformidad con el pensamiento 'neocon' o neoliberal, sería la sumisión absoluta al “orden de la modernidad”.

Intentando salvar ese obstáculo de opinión negativa de la modernidad y todo el sistema de vida que nos ha traído, existe una vía de pensamiento que utiliza el concepto de “Modernidad” como mero proceso histórico en cualquier cultura o sociedad, sin usarla como baremo de superioridad o sistema social hegemónico. El Islam alcanzó en el siglo IX una “modernidad” que benefició a Europa Occidental a través del Al-Ándalus (Hispania) y de los Balcanes a la Europa Central, que influiría en la modernidad alcanzada por la Cristiandad europea a partir del siglo XVII. Los ciudadanos de América, de norte a sur, alcanzaron una “modernidad” relacionada con la europea en formas sociales pero a nivel político más desarrollada con el proceso de las revoluciones cívicas.

Muchos críticos con la “Modernidad” lo son por considerarla una imposición occidental interesada en el dominio económico de zonas del mundo con diferentes estructuras socioculturales o de las llamadas “Sociedades Tradicionales”. Porque la entrada en la modernidad incluye un sistema político democrático, una estructura de Estado-nación, un cierto laicismo, un respeto a los derechos individuales...que, dirían los críticos, no tendrían por qué alcanzarse en los procesos de modernidad de los tuareg, los guaraní, los yuruba o los crimeos, por poner unos ejemplos, para que alcanzasen su forma de vida estructurada y válida.

No obstante, al igual que la toma de conciencia de los aspectos negativos en la modernidad europea y americana llevó a los determinantes movimientos sociales del XIX y XX (revoluciones) y esa misma conciencia crítica está en la actualidad generando las teorías de la “Postmodernidad”, en el fenómeno del fundamentalismo islámico que se comentaba en Nigeria,¿la eterna lucha de moros y cristianos?, hallaríamos en la actividad de Boko Haram una reacción, un movimiento, contra la modernidad negativa occidental, pero también contra la positiva alcanzada en el Islam moderno.

Una de las facetas positivas de todas las “modernidades” alcanzadas es la que asume el respeto a los derechos fundamentales del ser humano (vida, educación, libertad de credo, de expresión...). Los integristas islámicos no la pueden asumir porque sitúan esa modernidad positiva en el plano moral; consideran que sólo su religión y la doctrina purista de ésta puede establecer la viabilidad y legalidad de esos derechos fundamentales. Por eso decíamos: “(...) sí que existe un componente nacionalista y anticolonial, que podría relacionarse con la actitud antioccidental de Boko Haram, pero la raíz (y más en este caso que se trata de una secta radical de una rama del Islam) del asunto estaría mejor asentada en línea con la no asumida modernidad en el mundo islámico”.

Fuente/enlace de la fotografía:




Comentarios