Desaparecer


Moribundo y lúcido. La clarividencia parece cobrar vida intensa cuando estás a punto de morir. Al menos así ocurrió en el caso de Oscar Wilde. Aunque nos puede ocurrir a cualquiera, no hace falta ser un "grande de las letras". Es una sensación muy gratificante saber que o se desaparece o desaparece todo aquello que nos desagrada, incomoda y fastidia. En las vacaciones estivales tengo más deseos de regeneración, de querer empezar de cero. Las mismas ganas de desaparecer que tenía Wilde según sus últimas palabras. Una cita ilustre para hacerles pensar:

Comentan que las últimas palabras de Oscar Wilde en su lecho de muerte en una habitación extraña y de decoración hiriente para su gran sensibilidad fueron: 

"O se va ese papel pintado o me voy yo".

Pues eso, aprovechemos el augusto mes de agosto, en estío o en invierno, para desaparecer diluidos en esta "Pax Augusta". 

DESAPARECER...


Comentarios

  1. Me gusta el nuevo enfoque entre poético y existencialista de tus artículos, aunque la poesía y la filosofía no son mis debilidades exactamente.

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    1. Pues gracias, la combinación de sol, mar y lectura me ponen poético-filosófico...pero es por temporada, ya se está acabando.

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