El último de Filipinas. El olvidado paso del presidente filipino, Benigno Aquino, por España

Su Majestad el Rey con Su Excelencia el Presidente de la República de Filipinas, Sr. Benigno Simeon Aquino III
© Casa de S.M. el Rey / Borja Fotógrafos
                             
La noticia ha pasado, por decir algo, de puntillas en España. Si soy más exacto, debería decir que la información no ha existido y que la desinformación ha llegado al extremo de que el único medio de difusión nacional, en su formato digital, el ABC (abc.es), ha cometido el error de fechar la visita de Benigno Aquino III, presidente de Filipinas, como realizada el lunes 22 de septiembre, en lugar del pasado lunes 15 que fue cuando el rey Felipe VI le recibió en el Palacio de la Zarzuela. Tal errata se puede comprobar pinchando en los siguientes enlaces, el de la Casa Real y el del citado diario ABC:



Inmersa España en el debate soberanista, con Cataluña reclamando un referéndum con la única pregunta de independencia sí o sí, con una corriente de hispanofobia (¿por qué no decirlo?, hay que hablar claro) cada vez mayor entre gran parte de la población catalana, producto de un último lustro de meteduras de pata y desencuentros entre los gobiernos de Madrid y de Barcelona, al otro lado del océano, casi en nuestras antípodas, conmueve ver vivas muestras de hispanofilia (¿por qué no presumirlo?, existe amor a lo español). Se trata de las islas Filipinas, esas que llevan el nombre no por una marca de electrónica, sino por Felipe II. El presidente de ese país iniciaba, con la propiedad de una política exterior de Estado marcada por los lazos históricos, en España su gira por Europa, en la búsqueda filipina de fortalecer las relaciones de esa nación asiática con la Unión Europea.

Es bien sabido que los filipinos son los “latinos de Asia” por excelencia. Muestras de esa hispanofilia aún se encuentran entre los filipinos, con asociaciones culturales-cívicas y blogs escritos en el español de allí, teniendo como tarea principal la reivindicación de la cultura española, mermada tras la ocupación militar y administrativa de Estados Unidos desde 1899Por eso desde este blog que intenta cultivar las relaciones amistosas entre culturas y países, nos sentimos apenados y decepcionados por la escasa, casi nula repercusión que la noticia ha tenido entre los medios españoles, incluso podríamos decir entre la información de ámbito hispano. Parece que de Filipinas sólo nos queda el recuerdo de “Los últimos de Filipinas” y que su presidente nos haga una visita no es ni anecdótico. 

Comentarios