Canadá, terror en el paraíso occidental

Bandera del Canadá

Si un lugar se pudiese evocar como paradisíaco este sería, sin duda, Canadá. La imagen que se tiene de este país no está sobre valorada o es idílica sin fundamento, es con datos contrastados una de las sociedades más desarrolladas, cívicas (civilizadas) y democráticas de todo el planeta. Vivir en una de sus ciudades, lo sé por el testimonio directo y cercano de amigo/as, es una garantía del bienestar occidental que te permite desarrollarte como persona, desde el punto de vista profesional, laboral, académico, cultural, artístico y, claro está, desde la más intima perspectiva emocional, personal. El autor de estas líneas si se viese impelido a emigrar por razones de fuerza mayor, elegiría como destino esta nación americana con legado europeo, franco-británico.

Lo que ocurre es que el paraíso no ha logrado sustraerse del empuje de la extrema globalización política y social que vive el mundo desde hace unas décadas. De extremismos va la cosa. Un terrorista ganado a la causa islámica extremista y medieval del EI (Estado Islámico), asesinó este pasado jueves a un joven soldado canadiense que hacía guardia de honor ante el 'Monumento a los Caídos' (toda nación que se precie tiene un monumento de este tipo) y luego entró en el parlamento de Ottawa con intenciones de seguir atentando, hasta que un ex agente de la mítica 'Policía Montada' del Canadá y Sargento en Armas del Parlamento,  Kevin Vickers, le abatió de un certero disparo. Este asesino yihadista entra en la calificación terrorista "Generación 2.0" que los medios (estadounidenses, sobre todo) emplean para describir al criminal que actúa solo y que ha sido captado a la causa yihadista (o cualquier otra criminal) gracias a las nuevas tecnologías del entorno Internet (redes sociales).


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El poder de difusión y socializador de estas redes sociales en Internet se está haciendo "terrorista" cuando cae en ojos y mentes propicias a las acciones extremas. Lo estamos viendo en las conversiones al Islam más radical de ciudadanos occidentales o en la captación de mercenarios y combatientes para el EI en regiones marginales, con graves problemas de integración social y económica. Ejemplo de este último argumento estaría en los españoles captados para luchar junto al Estado Islámico en Siria e Iraq; son entre 70 y 100 personas que provienen todas de Ceuta y Melilla, de sus barrios marginales, habitados por musulmanes en su mayoría. Los que tienen nacionalidad marroquí (unos 2.000 captados por el EI) también provienen de las comarcas adyacentes a las dos ciudades españolas. Castillejos (nombre más castellano que Melilla y Ceuta), población a 3 kilómetros de Ceuta, que vive del "estraperlo" que sus vecinos hacen con los productos europeos que compran entrando a diario en Ceuta, tiene el récord en vecinos que han acudido a combatir junto al Estado Islámico.

El estudio sociológico y político en profundidad aún no se ha hecho o "están en ello", pero hipótesis sobre por qué estas personas se radicalizan y optan por el terrorismo están relacionadas con la marginalidad económica y social, pero también con la pérdida de valores humanos y la gran frustración de muchos ciudadanos de todo el mundo, indignados con sus dirigentes, con sus sistemas económicos, sus estructuras sociales...digamos que a muchos de los "indignados" en el mundo musulmán, por desgracia, les da por hacerse terroristas. ¿Pero por qué estaba indignado el terrorista de Canadá si vivía en el paraíso? Imagino que de muchas cosas, pero sobre todo era un fracasado como persona. Es entonces cuando entran las causas-efectos simplistas. Canadá apoya a los Estados Unidos en los bombardeos contra el EI, incluso con aviones propios. Causa. Efecto, un recién converso al Islam decide castigar a su país (que le daba el paraíso en vida), Canadá, cometiendo un atentado terrorista en...¿nombre del Estado Islámico?

Si estas asociaciones causa-efecto se estructuran en mentes perturbadas con tan asombrosa facilidad, tengo miedo. El Congreso español ha autorizado al ejército que mande a 300 efectivos como militares instructores del ejército iraquí. Junto con el permiso a usar las bases militares conjuntas con EEUU, es la aportación logística, pero aportación, a hacer la guerra al EI. Causa y efecto que espero no lleguen a la mente de ningún internauta perturbado, porque en España ya tenemos nuestro doloroso "Monumento a los Caídos" en la estación de Atocha. Monumento levantado por una causa-efecto muy similar a la apuntada y que no deseo "disparen" contra él de nuevo.

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