La otra cara de la moneda: Alemania solidaria. Exiliados: Berlín recibe el mayor número de demandas de asilo

En una protesta por la tolerancia, una caricatura de Hitler ironiza contra los xenófobos: "Sigan a su líder". Fuente de la imagen: MAJA HITIJ (EFE)

En el circo mediático decir "Alemania" es abrir una caja de prejuicios sociales inagotables que giran en torno a dos problemáticas principales: el racismo y la xenofobia. Gracias a la cultura popular del cine y la televisión no hará falta explicar a nadie el pasado reciente tan traumático de este país europeo. El esquema es sencillo: Hitler, nazismo, holocausto judío. Por eso cualquier noticia proveniente de Alemania (unificada hace dos días, no lo olvidemos) sobre auges xenófobos o racistas preocupa mucho en Europa. Lo ocurrido en Francia la semana pasada, 17 personas asesinadas por islamistas, ha traído, inmediatamente, a primera plana el debate de las manifestaciones promovidas por el grupo islamófobo Pegida, en un país dividido en su opinión pública sobre el trato y la convivencia con el islam en Alemania.

Es un hecho que debe vigilarse con cuidado, pero desde la misma cabeza de la cancillería, Angela Merkel, se ha tomado la cuestión sin ambigüedades y de forma directa, incluyendo en su discurso de Fin de Año el requerimiento de que los alemanes no cayeran en el error de la xenofobia o el racismo, ahora focalizado en los musulmanes, en lugar de en el "tradicional" objetivo de los judíos. Ayer y hoy mismo, martes 13 de 2015, esta formación anti-islámica (Pegida) ha convocado a sus seguidores a manifestarse contra la política (una de las más acogedoras del mundo y por eso ahora "desbordada") de asilo y refugio, así como de las políticas inmigratorias de la Unión Europea y de la misma Alemania. Pero por otro lado, no sólo Merkel y la prensa "seria" alemana condenan estas manifestaciones xenófobas. En varias ciudades alemanas personas por la tolerancia, la convivencia y la paz salieron a la calle triplicando en número a los 25.000 xenófobos que salieron en Dresde.


En los informes de ACNUR (Agencia de la ONU para los Refugiados), Alemania lleva dos años encabezando la lista de demandas de exilio en Europa. Es el país industrializado preferido por los refugiados de todo el mundo. La guerra civil siria ha supuesto un aumento de refugiados y de demandantes de asilo de este país en Alemania. Los refugiados sirios prefieren el sistema de atención al exiliado del país más rico de Europa. Así lo confirman los sirios que pasan por España, pues confiesan "estar de paso" a Alemania o Suecia, el otro país preferido. Pero Alemania ya era un país solidario y de acogida, fue el lugar preferido por los refugiados serbios y bosnios desde los últimos años del siglo pasado hasta hoy mismo. Las primeras revisiones y medidas de "ajuste" alemanas sobre su política migratoria y de asilo fueron motivadas por esta "oleada" de refugiados eslavos.

Aún así, a pesar de poner restricciones impuestas por las circunstancias (guerra en Siria, aumento inestabilidad en el África subsahariana...) desbordantes, en Pax augusta nos gusta hacer ver la cara de la moneda que siempre queda oculta cuando cae al suelo: Alemania no es sinónimo de xenofobia y racismo, Alemania acoge al mayor número de refugiados mundiales en Europa.






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