Venezuela, mon amour

Foto de Federico Parra/AFP/GETTY IMAGES en www.elnuevoherald.com

Estimados lectores, no hay nada mejor para esquivar a la guerra de la demagogia mediática que tirar de hemeroteca. Las nuevas tecnologías permiten que cualquier ciudadano tenga acceso a los archivos digitalizados de los grandes diarios o revistas de información general. Como periodista formado en la universidad y no en la calle, tuve en los años 1990 que emplear las hemerotecas municipales hasta para obtener documentación de hechos con menos de 7 días de vida. Ahora Internet y las redes sociales son un lujo...pero también tienen sus grandes inconvenientes.

El caso de la información política y social sobre la querida Venezuela es uno de los inconvenientes de las redes sociales y de los medios digitales. Sí, soy español y llamo querida a Venezuela ¿qué ocurre?; es que debo sentir hostilidad por sistema hacia ese país por el mero hecho de que el conflicto social que vive esté sirviendo de proyección política para el debate entre partidos en España. Pues no, a pesar del montón de cosas que no me gustan de Venezuela no voy a sentir animadversión por ese país tan unido a mi cultura y lengua. A lo más disgusto y decepción, junto con desconcierto e incertidumbre.

Querida Venezuela por otros motivos, también personales por tener amigos venezolanos que viven en España o conocidos de allá. De entre los primeros no tengo a ningún chavista; no por algo buscado, supongo que no se ha dado la oportunidad. Las amistades venezolanas son personas que llevan muchos años en España, naturalizados, y quizás por eso sean antichavistas, porque la información que llega a la opinión pública española favorece esa postura. Aunque conozco casos de venezolanos residentes en Madrid con testimonios de sus familiares en Caracas muy críticos hacia el gobierno de Venezuela, que no hacen más que reafirmar su posición contraria al chavismo


Fila de personas en Cádiz en 2012 para recoger alimentos. Fuente imagen

Como mis fuentes directas descompensarían la pretendida objetividad inclinándose al plato crítico con Venezuela, acudí a la hemeroteca digital de varios medios para comprobar el cinismo con el que ambas posturas han aumentado el uso de la demagogia en los medios de comunicación desde que Chávez falleciera en 2013; precisamente en este mes se han cumplido los dos años de su muerte. Que la derecha española se muestra beligerante con el gobierno de Caracas es evidente, incluso cuando no le ha quedado más remedio ante las acusaciones directas e incluso insultos que ha recibido al ser acusada por el gobierno venezolano de alentar y patrocinar a las fuerzas desestabilizadoras del régimen chavista, en lugar de razonar o argumentar lo contrario se ha dedicado a aumentar las informaciones hiper críticas sobre la situación económica y social de Venezuela.

La intención última de toda "buena" demagogia es la distraer la atención de los verdaderos problemas o causas y consecuencias de los conflictos abiertos. Se pongan como se pongan los medios de comunicación más izquierdistas y pro-chavistas la situación económica de Venezuela es pésima y no hay más que tirar de hemeroteca para ver que sus males económicos -inflación, pérdida de ingresos por el petróleo, productividad cero- son los mismos (o van en camino de ser muy similares) que los sufridos ya entre febrero y marzo de 1989 y que provocaron las revueltas sociales y la represión de éstas en el triste recordado "Caracazo". Es verdad que los muertos de estos últimos años en Venezuela no han sido por "disturbios de la pobreza"; en el haber positivo del balance chavista está la disminución de la desigualdad social y las protestas han tenido un cariz político, aunque un muerto es un muerto y no creo ético hacer demagogia con eso.

Se han comparado imágenes de filas de personas en espera de alimentos en Venezuela y en España como parte de la guerra mediática de opiniones públicas, a algo tan ruin como a eso hemos llegado. A unos se les podía decir que de comparar colas en supermercados la foto de España debía ser la de las filas ante los cajeros para pagar las compras realizadas en establecimientos de sobra suministrados. A los otros se les debía decir que las filas de personas en España con escasos recursos que se apostan en los bancos de alimentos son un contundente ejemplo del fracaso de sus políticas económicas, como lo son las fotos de venezolanos esperando a que lleguen productos de primera necesidad a sus automercados, una imagen sangrante del estrepitoso fracaso de la política económica chavista. Todo lo demás, pura demagogia. 

Nota del Autor: circula por las redes sociales la foto de más abajo, pero no he podido averiguar quién es el autor, si corresponde a Cádiz o Valencia -España- (existe confusión), incluso, si es "auténtica" y no corresponde a otra fila, podría ser por cualquier otro motivo. No existen créditos fiables. 



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