Yihadismo e independentismo catalán, la historia del conde don Julián

Goytisolo, Premio Cervantes 2015, entre los reyes de España. Imagen captura vídeo El PaísTV


Si existe un traidor por excelencia en la mitología españolista ese es el gobernador de Ceuta, Conde don Julián, allá por el siglo VIII, cuando el reino visigodo se desmorona en luchas internas y la invasión islámica de la península comienza a gestarse. Poco más que esta insidiosa mitología le convierte en el único culpable, por venganza personal, de que el musulmán entrase en Hispania y destruyese al cristiano reino de Toledo. No hace falta decir que se ha revisado todo lo posible la figura de este personaje histórico que, en efecto, llamó a los ejércitos musulmanes del norte de África, pero que igual podía haber llamado a las hordas de cosacos si los hubiese tenido a mano. Se trataba de buscar aliados poderosos en la lucha por el poder entre los nobles visigodos. Que el tiro le saliera por la culata a mi entender no es culpa suya, la expansión del Islam estaba en pleno apogeo y cualquier excusa era buena para montar una yihad.

Muy a mano me viene a mí mencionar al merecido ganador del Premio Cervantes de este año, Juan Goytisolo, que escribió una novela en 1970, cuando el régimen franquista languidecía, titulada de forma explícita como una defensa de este personaje: "Reivindicación del conde don Julián". En ella Goytisolo arremete contra el mito castizo, nacional católico del franquismo, que convertía a don Julián en un vil traidor vende patrias. Lógicamente la novela no pasó la censura de Madrid y se tuvo que publicar, como en otras muchas ocasiones, en México. Hasta los años 80 no fue publicada en España y su estilo experimental y trasgresor contra las "esencias españolas" no tuvo buen entendimiento. 

En recientes informaciones sobre el yihadismo y su acción de terror contra Occidente, han aparecido curiosas coincidencias entre el mito del conde Don Julián, el independentismo catalán y las comunidades musulmanas (muy numerosas) que viven en Barcelona. Al igual que en la historiografía franquista se ha percibido en ciertos medios de comunicación y en el gobierno de España una paranoia bastante singular sobre las posibles conexiones entre el yihadismo terrorista y el independentismo catalán, como si este último fuese un nuevo don Julián presto a traicionar a la gran patria. En concreto se trata de la acusación que tras unas operaciones contra el yihadismo en Cataluña hizo el ministro del Interior, Fernández Díaz, a la fundación Nous Catalans dirigida por Àngel Colom  (exdirigente de ERC y ahora en CDC), de que ésta alberga y da apoyo logístico a musulmanes radicalizados, sobre todo a líderes extremistas que estuviesen influyendo en los colectivos islámicos catalanes.

El malestar entre los catalanes y su gobierno no se hizo esperar y el conde Don Julián se removió en su tumba histórica de traidor como esperando cierta venganza. En realidad estas declaraciones del ministro español nos cuentan el habitual afán de los imanes y líderes musulmanes por influir en sus comunidades, desde las cercanías del poder que creen más benévolo, en este caso al independentismo catalán que ahora predomina como fuerza política en Cataluña, y por otro lado vislumbra las suspicacias sensibles de una España caballeresca y católica, apegada a ciertos prejuicios que convierte a traidores a los condes Julián que osan tratar con el infiel. 


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