Volkswagen, la historia del fiable "coche del pueblo"

El coche pensado para el pueblo. Fuente imagen

Pepe Mujica, el ex presidente de Uruguay, tiene uno. Contaba a un periodista español, cuando le preguntó si ese era el coche presidencial, que no le cambiaba por ninguno. El carro, auto, coche, tiene más de 30 años y va como un reloj suizo. Perfecto. La fiabilidad de estos "escarabajos" de la casa Volkswagen se remonta a los años cuarenta del pasado siglo. El famoso Beetle es una historia de éxito y de seducción. Los enamorados y satisfechos por este modelo se contarían por millones en todo el mundo desde 1947, que se comercializó al público. Antes habían existido versiones militares, para llevar a los oficiales nazis por todas las carreteras de la Europa que subyugaban. Incluso, el diseño, ya estaba en la cabeza del fundador de la marca: Ferdinand Porsche construye el primer prototipo del Beetle (llamado escarabajo por su forma) en la década de 1930. Pero Hitler pone a todas las fábricas de Porsche al servicio del rearme alemán. La Segunda Guerra Mundial militarizó a la Volkswagen. A diferencia de BMW, por ejemplo, supieron asumir pronto su memoria histórica, haciendo una pública disculpa, pues emplearon a cientos de miles de presos políticos y prisioneros de guerra de todo el mundo para fabricar sus modelos entre 1933 y 1945.

Mujica en su fiable carro. Fuente fotografía

La expansión del Escarabajo de Volkswagen


Se acaba la contienda mundial y en el reparto que los aliados se hacen de Alemania, al gobierno militar británico le corresponde el control de la Volkswagen. Todo el mundo sabe lo que significa literalmente Volkswagen: el coche del pueblo. Estamos en el verano de 1945 y bajo la dirección del mayor Ivan Hirst comienza la verdadera producción para uso civil, se inicia la fabricación de automóviles (utilitarios e industriales) que será progresiva y exitosa y convertirá al grupo alemán en uno de los mayores fabricantes del mundo.

La producción en serie del Volkswagen Beetle se inicia en 1947 en la mítica planta de fabricación alemana bautizada con el nombre de Wolfsburg. En 1955 se supera el millón de unidades. Las mejoras en el motor del Escarabajo le hacen un coche casi "eterno". En los años sesenta (1964), el ya gigante alemán del automóvil, decide expandirse por otros continentes de manera directa, por lo que funda en la localidad de Puebla (México) una fábrica de donde saldrá el 20% de la producción mundial de la marca. Es probable que el carro de Mujica proviniese del stock mexicano.

Golf, el otro mito de Volkswagen 


Como la vida de cualquiera de nosotros, la historia del Beetle (Escarabajo) también tiene sus sinsabores y fracasos. Los complicados años setenta (1970), con la primera gran crisis económica mundial tras la posguerra de 1945, afectará mucho a las ventas del pequeño utilitario pero fiable Escarabajo. Su capacidad de seducción pierde enteros ante nuevos vehículos de otras marcas pensados para el uso familiar de la clase media. Es cuando nace el otro mito de la Volkswagen, el Golf.

El nuevo Golf GTI se estrenó en el Salón de Fráncfort (1975); es el primer GTI de la historia y nace un mito que será fabricado en serie desde 1976. Al Golf, este nuevo modelo que vuelve a convertir a la Volkswagen en el primer fabricante de coches del mundo, acompañan otros modelos con gran acogida en todos los segmentos y mercados: el Passat, el Sirocco, el pequeño Polo. Los años ochenta (1980) y noventa (1990) son los años de esplendor de la marca, con las sucesivas fusiones y compras de otros fabricantes europeos. En 1981 llegan a España, en las fábricas españolas se producirá otro coche que hará buenas ventas en su segmento, el Santana. A la larga, el gigante alemán se quedará con el fabricante español, la antigua empresa estatal, SEAT.

Logo Volkswagen

Siglo XXI y el fraude "ecológico" de los motores EA 189 EU 5, ¿el fin de la fiabilidad germana?


Audi, Skoda, Seat...el grupo crecía y la expansión germana, salvando las distancias, recordaba a la expansión por toda Europa de los Volkswagen fabricados para el ejército de Hitler. La marca vendía unos estereotipos comerciales que eran más que tópicos: fiabilidad, tecnología puntera y grandes prestaciones de los motores de fabricación alemana. En estos días salta el escándalo del software trucado que evita el control de emisiones prohibidas y lo primero que se derrumba son todos estos estereotipos. A pesar de que las dudas sobre los motores alemanes, como se puede comprobar en las publicaciones especializadas, comenzaron hace años, que no resistían comparativas con otros motores de supuesta más baja calidad (coreanos, japoneses, suecos...), parece que ha tenido que surgir este engaño de la firma alemana para ser cuestionados.

En realidad el fraude de los motores EA 189 y los EU 5 no está afectando a las prestaciones de los motores Volkswagen. Sin embargo, esta "crisis" para la casa alemana tiene un componente pionero que afectará al modo de ver la producción industrial del futuro. Con este fraude observamos, de manera clara, cómo los grandes fabricantes están sorteando las costosas inversiones que deben hacer en nuevas tecnologías menos contaminantes. Parece que el porvenir y la rentabilidad económica no está en diseñar nuevas formas de producción sostenibles para el planeta. Por lo visto, los números salen más a cuenta si se mantienen caducas y contaminantes maneras de fabricar. 

Y es que seguimos siendo civilizaciones del siglo XIX y XX.



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