NO PASARAN, la frase icono de la resistencia anti fascista con un origen en la I Guerra Mundial

Cartel en la Plaza Omnia de Atenas con la célebre frase: "No pasarán" 


En muchas de las manifestaciones promovidas por el malestar social y económico en Grecia se pudo ver en carteles escritos en castellano la famosa consigna: "No pasarán". Era un homenaje de los indignados griegos a los indignados españoles que acamparon en la Puerta del Sol, el Movimiento 15-M. Esa frase recogía el espíritu de resistencia de los asediados y agredidos frente a fuerzas más poderosas, que en la Guerra Civil española pronunció Dolores Ibárruri, La Pasionaria, líder del PCE (Partido Comunista de España) el 19 de julio de 1936, condenando el golpe de Estado contra la República. Luego, pasaría a ser una de las consignas más vista en las calles de un Madrid asediado por las fuerzas fascistas. 

"No pasarán"... a Verdún

No se sabe si la política comunista, Dolores Ibárruri, pronunció esa arenga conociendo su origen un tanto "decimonónico" en las trincheras de la Gran Guerra (para muchos historiadores el siglo XX comienza al acabar ese conflicto). Mujer culta es probable que conociese la historia, aunque puede que se inspirase en una "historiografía" más local. Existe otra opinión que afirma que el origen de No Pasarán está en el Madrid liberal de 1822, los héroes del 7 de julio (milicia popular) que se enfrentaron a las tropas de de la Guardia Real sublevada exigiendo una monarquía absolutista. Don Benito Pérez Galdós en sus Episodios Nacionales tiene un tomo dedicado a este hecho: "7 de Julio"; aunque creo no hace mención explícita a la frase que un siglo después se haría tan célebre.

Monumento a los héroes del 7 de julio de 1822 en una de las entradas Plaza Mayor, Madrid

Parece que existe más consenso en acudir al origen de la arenga en dos oficiales franceses durante batalla de Verdún en la Primera Guerra Mundial. Unos se la atribuyen al general Petain y otros al general Neville. Este último sustituyó al primero en la dirección de las tropas francesas en ese frente. Si fue Petain resulta una coincidencia un tanto irónica. Pues la frase la pronunciaría por primera vez el que luego, con los años, sería el dirigente pro alemán de la Francia ocupada (gobierno de Vichy) y colaborador del dictador español, Franco. Irónico porque en la resistencia republicana de Madrid contra las fuerzas fascistas, el general golpista tuvo que aguantar el difundido lema "No pasarán" que acuñó su aliado Petain contra los alemanes.

La batalla más sangrienta de la Gran Guerra: Verdún 

El contexto histórico donde surgió la frase: el ataque a Verdún, clave para el desarrollo de la guerra

Cuando se produce el ataque de las potencias centrales (alemanes y austro-húngaros) en febrero de 1916 a la fortaleza de Verdún, la Gran Guerra se encuentra estabilizada. Estamos en la fase del frente estable, nadie gana, nadie avanza con ventaja. Es la guerra de posiciones que daría la imagen icono del siglo XX para la historia: la guerra de trincheras. Los alemanes lo saben, a pesar de sus avances en el frente ruso, son conscientes que la entrada a la victoria en la guerra estaría rompiendo el frente occidental.

Para evitar este propósito estratégico se pone al frente de la fortaleza de Verdún al general Petain, el más valorado por el estado mayor francés. A pesar de los constantes bombardeos de la artillería alemana y las incursiones casi suicidas de la infantería germana, el frente de Verdún aguantó. Fueron seis meses de resistencia que quedaron como emblema del nacionalismo francés y como vigor en la moral del combatiente galo.

La batalla del Somme, la respuesta aliada

Ante esta nueva estrategia de desgaste y de intentar abrir brecha de los germanos, los aliados (Francia y Gran Bretaña) emplearían otra táctica similar y para aliviar el cerco sobre Verdún proyectaron un ataque sobre las posiciones de la Entente en el río Somme. Lo que hizo particular este ataque fue la combinación por primera vez en la guerra de infantería y de carros de combate. Los ingleses emplearon andanadas de artillería pesada y cargas de tanques acompañados de soldados.

Un tanque varado, usados de forma combinada con infantería por primera vez en la Batalla del Somme

Aún así todo fue inútil, ambos bandos perdieron – entre Verdún y Somme - más de un millón de hombres por contendiente. El conflicto seguía paralizado en todos los frentes y principalmente en ese clave de occidente. En realidad el asedio de Verdún sólo se vio más libre de acoso cuando los alemanes tuvieron que enviar al frente ruso varios batallones tras un contraataque inesperado y (en principio) victorioso del Zar.

Ganaron los "indignados" de la Primera Guerra Mundial

La guerra no parecía tener fin porque estaba en tablas, así llevaba más de tres años y el agotamiento físico, psicológico y moral de las sociedades y estados en litigio era patente. La igualdad se rompería con la entrada en el conflicto de EEUU a favor de los aliados. El detonante fue el hundimiento de barcos mercantes y de pasajeros (el crucero Lusitania) americanos durante el bloqueo naval germano contra los británicos.

Sin embargo, el verdadero desenlace que llevaría a la paz lo protagonizarían los “indignados” de la época. En la Rusia zarista provocarían la Revolución de Octubre, en Francia la “rebelión pacifista” de gran parte del ejército, en Alemania el derrocamiento del Kaiser y la proclamación de la república. Quizás por eso, aunque exista una vinculación política (proclama izquierdista), no resulta tan curioso que casi cien años después los indignados del siglo XXI recojan en sus protestas esa proclama bandera del siglo XX: “No pasarán”.





Comentarios