Quién era Kim Jong-nam, el hermanastro del líder norcoreano asesinado

Un afable Kim Jong-nam saluda a cámara. AFP/Fuente imagen

La dinastía o descendencia de Kim il Sung, loado fundador de la República Popular de Corea, contaba con una oveja negra. Según el régimen norcoreano, era uno de sus nietos, Kim Jong-nam. Este hombre con sobrepeso, algo habitual en la familia Kim, era el hijo mayor de Kim Jong il y hermano de padre del actual líder Kim Jong-un. El orondo hermanastro cayó en desgracia en 2001, siendo apartado de la línea sucesora de este singular régimen comunista. Los motivos, ante tanto hermetismo, pueden simplificarse en lo que rumores y malas lenguas hablaban. Que el malogrado Kim Jong-nam fue en su juventud un vivalavirgen amante de los mejores placeres que pueda suministrar el capitalismo: ir a Disneylandia.

Cuando fue detenido en un aeropuerto japonés, con vestimenta pro estadounidense (unos de esos polos con símbolos USA), dio como excusa que iba a visitar Tokyo Disneyland. No tengo ni tiempo ni ganas para estudiar un manual de ética Juche (filosofía de la dictadura norcoreana) y comprobar por qué el comunismo norcoreano tiene tanta inquina a Mickey Mouse. Si ese fue todo su “crimen de Estado”, pues ya está dicho todo para describir al régimen de Pyongyang.

En realidad, su caída en desgracia venía precedida de una muy mala fama. En su época de estudiante en Moscú y Suiza, se comportó como un hijo malcriado o falto de amor. A su padre, al ser fruto de una relación ocultada, apenas le vio en la infancia y adolescencia. Viéndose “libre” en Europa, optó por vivir la vida como un mujeriego y ludópata. Aptitudes reprobables tanto en el comunismo como en el capitalismo. KimJong il cuando era líder le dio otra oportunidad, le hizo regresar a Corea del Norte, pero en cuanto “recayó” fue defenestrado. Los norcoreanos y su líder son muy raros, con perdón. Aunque ser raro tampoco es algo malo. Lo malo, claro, es asesinar a la gente por cuestiones tan peregrinas como ser un minúsculo peón de la geopolítica regional.


La policía de Malasia confirma el asesinato. Es obvio que no es un accidente ni una broma de programa de televisión. Existen imágenes de una joven que por la espalda arroja a la boca y cuello de Kim Jong-nam algo que ha resultado ser una sustancia tóxica ( agente nervioso VX), en la terminal del aeropuerto internacional de Kuala Lampur. Las investigaciones han llevado hasta un hilo norcoreano, un diplomático de alto nivel. Existe tensión diplomática entre los dos países. Los embajadores ya han sido retirados. Hay cruces de acusaciones. Corea del Norte lanza misiles al Mar de Japón...

¿Era un peligro la figura de Kim Jong-nam en el exilio desde hace años para el régimen de Pyongyang? Amenazado de muerte estaba, era su queja ante Pekín y ante su propio hermanastro. He intentado encontrar una hipótesis que haga importante su asesinato para la dictadura de Kim Jong il. La que me parece más sólida e interesante es la que convertía al hermanastro mayor en ‘peón de geopolítica local’ para China. Los chinos, sus únicos aliados de importancia en la región, ante la deriva siempre tan desconcertante de los norcoreanos, se guardarían un as en la manga. Hubieran usado a Jong-nam como hombre de paja para liderar un cambio de régimen, si las circunstancias llevadas al límite por Pyongyang lo hubieran requerido.

Sinceramente, hasta en esa teoría más creíble me parece todo de “película”. Como la aparatosa muerte del hermanastro.



Gustavo Adolfo Ordoño ©

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