Soldado a la fuerza: la curiosa historia del combatiente Yang Kyoungjong

Registro del joven coreano Yang como prisionero en Normandía

Cuando registraban sus datos tras ser hecho prisionero en junio de 1944 durante el desembarco aliado de Normandía, los soldados estadounidenses le tomaron por un japonés. Tras los acuerdos entre Alemania, Italia y Japón, que constituyeron las fuerzas del Eje, para el soldado americano medio cualquier militar asiático hecho prisionero era un japonés. Pero Yang Kyoungjong era coreano y le debía molestar mucho ser confundido con un nipón, enemigo eterno de su pueblo. El joven Yang sólo tenía 18 años cuando a la fuerza fue reclutado por el ejército japonés invasor de Corea en 1938. Su destino fue engrosar las filas armadas del Japón imperial para conquistar y dominar la región china de Manchuria. Ese ejército se conoció con el nombre de Kwantung, formación continental del ejército imperial japonés que desde ese enclave (ganado por Japón tras las guerras ruso-japonesas de principio de siglo), al sur de Manchuria, organizó la invasión y el control de todo el territorio manchur.

Yang Kyoungjong, obviamente, no fue un buen soldado ni un bravo combatiente. Pronto, en 1939, en los primeros enfrentamientos con los soviéticos en la batalla de Khalkhin-Gol fue hecho prisionero. Mandado a un campo de trabajos forzados formaba parte de unidades semi-militarizadas de la Unión Soviética para la logística de sus ejércitos. Hay que pensar que para trasladar unidades desde los acuartelamientos rusos o ucranianos a las zonas más orientales (Siberia, Mongolia), los soviéticos debían superar grandes dificultades. Por ejemplo, la estación de ferrocarril más próxima al frente del río Khalkhin-Gol estaba a 700 kilómetros. Al final, cuando los ejércitos nazis invadieron por el flanco occidental la Unión Soviética y el país vivió una crisis militar en el inicio de 1942, que casi le hace desaparecer del mapa, el Kremlin decidió constituir batallones con prisioneros de guerra para reforzar su ejército ante el avance alemán y el hostigamiento japonés. El coreano Kyoungjong fue enviado al frente occidental en 1943 para detener el avance nazi, pero en la batalla de Kharkov (Ucrania) fue de nuevo hecho prisionero, esta vez por los alemanes.


El coreano Kyoungjong combatió como soldado japonés, ruso y alemán 


Su destino de soldado forzoso iba a continuar, pues el pragmático carácter alemán consideró que este asiático era un recluta lo suficientemente veterano para ingresar en sus batallones de auxiliares extranjeros. No en vano ya existían asiáticos al servicio de la Wehrmacht, muchos a la fuerza como Kyoungjong pero otros muchos voluntarios porque consideraban más acertado servir en el único ejército que se había enfrentado en Occidente a la amenaza comunista y la “barbarie” del Ejército Rojo. Por ello no era del todo extraño encontrar militares asiáticos entre los prisioneros hechos por los aliados en su avance por Francia y en el avance oriental soviético cuando recuperaron las tierras del Cáucaso. En 1944 al joven coreano Yan Kyoungjong se le dio un uniforme de un Ostbataillon que reforzaba el llamado 'Muro Atlántico' de la defensa alemana, en la península de Cotentin. Durante la operación Overlord (Desembarco de Normandía) un pelotón de paracaidistas estadounidenses le haría, de nuevo, prisionero cerca de la 'Playa de Utah'.

El 'Día D'

El rostro de Yang Kyoungjong, que vemos en la fotografía de su registro como prisionero y que encabeza este texto, es todo un alegato a la resignación del individuo frente al destino vapuleado por las fuerzas mayores de una Historia con mayúsculas. Esa fragilidad que toda persona corriente tenemos ante circunstancias históricas del calado de la II Guerra Mundial, por ejemplo. Pero también esa cara del coreano abrumado por la trascendencia histórica demuestra como la sinrazón puede instalarse en lo cotidiano y hacerse vida corriente. Muestra, también, que esa sinrazón no comenzó el 1 de septiembre con la invasión nazi de Polonia. En Asía, rusos y japoneses habían comenzado la Segunda Guerra Mundial o continuado la Primera, argumentan muchos historiadores; como en España, aseguran muchos otros, el golpe fascista en 1936 adelantaba el conflicto mundial. 

Sea así o no, Yang Kyoungjong debía ser conocido como el “prisionero de guerra” por excelencia más que como el soldado veterano a su pesar de tres ejércitos protagonistas de la Segunda Guerra Mundial: el Ejército Imperial Japonés, el Ejército Rojo y la Wehrmacht. El joven coreano tras pasar una temporada en un campamento de prisioneros de Gran Bretaña, recaló en los Estados Unidos, donde vivió en el anonimato de un emigrante más hasta su muerte en 1992 en Illinois.


*Bibliografía empleada:

.- Beevor, Antony (2012): La Segunda Guerra Mundial. Barcelona. Ediciones Pasado y Presente, S.L. 1207 pp.



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