La masacre de Katyn; Polonia 1940, un precedente de la llamada hoy 'posverdad'

Cruz que señala el lugar de la masacre en 1940. Fuente imagen

Posverdad fue declarada la palabra del año en 2016. Así se comienza a conocer en los medios de comunicación a una información falsa, revestida de ciertos hechos veraces y llena de carga emocional-empatía- para influir en su receptor. Con ello se influye sobremanera en las decisiones y opiniones de las sociedades de masa, de las opiniones públicas de estas sociedades, explicando el triunfo de ideas o verdades poco fiables (solo "sentidas") sobre otras más solidas. Hace ochenta años, la historia de la masacre de Katyn tuvo mucho de ese neologismo. Este texto es una breve historia de esa 'posverdad' de la II Guerra Mundial.


El presidente de Polonia, Lech Kaczynski, viajaba en su avión Tupolev 154 oficial el 10 de abril de 2010 cuando se estrelló en las proximidades de la ciudad rusa de Smolensk. Acompañaban a Kaczynski su esposa y personalidades destacadas del Estado. La comitiva pretendía rendir homenaje a los 22.000 polacos fusilados en 1940 en la conocida como “matanza de Katyn”, una zona boscosa situada a unos 20 kilómetros del aeropuerto de Smolensk. Era una forma de firmar la paz para la memoria histórica de Polonia en la II Guerra Mundial, víctima del pulso entre dos grandes tiranos: Hitler y Stalin.

La invasión soviética de Polonia

La oscuridad de una nueva guerra mundial se cernía sobre Europa. La Alemania nazi acababa de invadir Polonia, el 1 de septiembre de 1939, tras asegurarse la no intervención soviética con el antinatural “Pacto de No Agresión” firmado con Stalin. El ejército soviético no iba a desperdiciar la oportunidad de atravesar la frontera polaca, poco más de quince días después, el 17 de septiembre, convencidos de que la “pinza” con Alemania haría sucumbir enseguida a un ejército polaco peor preparado y con armamento obsoleto invaden la parte este del país. El reparto de Polonia entre nazis y soviéticos también garantizaba a estos últimos las repúblicas bálticas.

Si bien el ejército soviético no encontró resistencia en las repúblicas bálticas, en su avance sobre la Polonia oriental encontraría una leve fuerza defensiva polaca. Los escasos 20.000 soldados de defensa fronteriza era todo lo que quedaba, el resto fue enviado al oeste para intentar detener a los alemanes, frente a los ejércitos soviéticos estimados en casi un millón de soldados. La orden del mariscal polaco Edward Rydz-Smigly fue la de retroceder hasta la frontera con Rumanía, pero la sorpresa del ataque y el caos entre los soldados polacos no evitó varias escaramuzas, pequeñas batallas, donde fueron hechos prisioneros miles de oficiales polacos.

El bosque de Katyn

Terminadas las campañas de guerra relámpago germano-soviéticas en suelo polaco los primeros días de octubre de 1939, un nuevo pacto entre Hitler y Stalin serviría para reconocerse mutuamente los territorios conquistados. La Unión Soviética argumentó la necesidad de anexionarse la Polonia oriental porque sus “naturales”, ciudadanos ucranianos y bielorrusos, habían quedado desprotegidos jurídicamente tras la desaparición del estado polaco por la invasión alemana. De esta forma, con esta premisa, los prisioneros de guerra no eran considerados como tal, eran tratados como “rebeldes” en una provincia soviética.

Las represiones, las detenciones sin juicio, los encarcelamientos, torturas y asesinatos sobre la población civil y contra los militares hechos prisioneros fueron habituales en la zona controlada por el ejército soviético y su administración. Cientos de miles fueron enviados a Siberia, otros en cambio se quedaron en Polonia en campos de concentración como los de Ostashkov, Kozielsk y Starobielsk. De estos campos, de las cárceles civiles y de las prisiones militares de la región oriental polaca procederían las víctimas de la conocida como masacre del bosque de Katyn.


Fosas comunes de la Masacre de Katyn 

La verdad de la masacre comienza a transformarse en 'posverdad'

Curiosamente la masacre fue descubierta en plena guerra por un oficial alemán en 1943 y aprovechado el suceso por la propaganda nazi de Goebles para justificar la invasión alemana de la URSS y ejemplificar con ello la bajeza moral de los comunistas. Alemania había roto todos sus lazos con la Unión Soviética y la había invadido, según la propaganda nazi, porque era la primera nación europea en darse cuenta del “peligro comunista”.

Las primeras fosas encontradas solo correspondían a oficiales polacos y se determinó que coincidían con las ejecuciones masivas que llevó a cabo la NKVD (policía política, futura KGB) durante la invasión soviética del 39. Intervino incluso en la exhumación de las fosas la Cruz Roja Internacional, médicos forenses polacos y de varios países en guerra con Alemania.

La Masacre de Katyn y su autoría, ocultada a la opinión pública de los Aliados

Las pruebas concluían que la autoría era soviética. Sin embargo la situación había dado un giro de 180º y la principal baza de los aliados para derrotar a Hitler era el ejército soviético, recompuesto de sus iniciales derrotas contra los nazis y ahora en avance arrollador hacia Berlín. Los primeros en apoyar la versión rusa de que todo era un montaje nazi fueron los británicos. Curiosa la constante afición anglosajona, como se ha visto en los tabloides británicos durante el "fenómeno posverdad" del Brexit, por el uso de la información distorsionada.

Churchil mimaba a Stalin, sabía de la importancia de mantener contento al líder soviético para el buen transcurso de la victoria aliada. Hasta en Nuremberg se hizo una “farsa” de investigación jurídica determinando que la autoría era alemana, que fue un montaje para desprestigiar al Ejército Rojo. Acabada la guerra y estando Polonia bajo la influencia del bloque soviético el caso se “archivó”, se olvidó de forma premeditada por las autoridades del Kremlin para no perjudicar a la buena armonía que debía reinar en la “familia comunista”.

Caído el Muro de Berlín en 1989 comienza el desmoronamiento del bloque comunista y Gorbachov (último presidente de la URSS), dentro de su política de apertura, desclasifica los archivos de la época sobre la masacre. En Abril de 1991, cincuenta años después de las matanzas masivas, Moscú oficialmente admitió la responsabilidad de la Unión Soviética en el crimen de Katyn. El presidente polaco Lech Kaczynski volaba el 10 de abril de 2010 a honrar a las víctimas en el memorial construido cuando su avión se estrelló; le esperaban las autoridades rusas en un acto de reconciliación y memoria histórica. La herida parecía no querer cicatrizar.

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