Reformas y reformadores ¿dónde están?


Reformar y reformadores. No, no estamos hablando de las reformas del cuarto de baño o de la fachada de la casa; esas siempre están pendientes. Hablamos o queremos expresar el desconcierto que sentimos al comprobar que ni se están haciendo reformas ni existen los reformadores. La reforma laboral recientemente aprobada no nos vale, esa puñalada al trabajador ni reforma la estructura del mercado de trabajo ni reforma las relaciones empresariales con el empleado por cuenta ajena; es directamente un recorte más, una tijera muy afilada entregada al empresario para poder recortar de forma más cómoda en el gasto laboral de su actividad empresarial.

Aclarado esto, seguimos buscando "la Reforma". Anhelamos un reformador como aquel Lutero cuyas reformas propiciaron una filosofía de vida que ha desembocado o "degenerado" en este capitalismo tan liberal e "inhumano" que ahora experimentamos. Deseamos un reformador de esas reformas. Ante la crisis mundial, sufrida con más fuerza en Europa, solamente han surgido tecnócratas y economistas visionarios. Ningún político reformador, reformador, que nos alicate todo el baño de arriba abajo y deje la estructura de la casa como nueva. Nada más que recortadores y parcheadores. ¡Aaah, lástima de un Roosevelt y su New Deal!

Quizás no aparece ningún reformador/a porque le tomarían por loco/a. Es tanto lo que hay que reformar que debería tener el nivel de un mesías o de un místico. Incluso puede que le pasase como al reformador del nuevo texto de Luis Pérez Armiño, nuestro colaborador habitual. El reformador protagonista del artículo de Luis no pudo llevar a cabo sus reformas, y eso que hubiesen podido cambiar la historia...


Leer el texto de Luis Pérez Armiño


Fuente de la fotografía:
 http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/b/b8/FDR_in_1933.jpg?uselang=es

Comentarios