Kabul 90-Manchester 22; el terrorismo yihadista no es un partido de baloncesto


Un herido en el último gran atentado de Kabul. Fuente: OMAR SOBHANI REUTERS

Existe una tendencia frívola y maliciosa a la comparación de atentados terroristas según ocurran en Occidente o en Oriente. Los atentados en los países musulmanes tienen siempre categoría de masacre, pero reciben menos cobertura mediática por parte de los medios occidentales por una cuestión tan obvia como lamentable: nos hemos acostumbrado a esas brutalidades. El interés informativo también es mayor en los atentados occidentales por otras razones evidentes como la proximidad cultural y geopolítica. Por eso, las diferencias de cobertura mediática no deben asociarse a cuestiones moralistas o ideológicas. No hay diferencias entre las víctimas por un brutal atentado. Al menos no las deberíamos crear. Sin embargo, basta tomar cualquier noticia en un medio digital y analizar sus comentarios, esas opiniones indiscriminadas de supuestos lectores (porque a veces creo que ni se molestan en leer la noticia), para darnos cuenta que nos gusta la comparación odiosa. 

Es todo un ejercicio sociológico. Leer un comentario donde con arrogancia moral y autoridad ética auto concedida se reprocha  a los europeos que por Kabul no haremos un minuto de silencio. Leer opiniones donde se hace responsable a Occidente, no sólo moral, sino ejecutante, de todos y cada uno de los atentados ocurridos casi a diario en Oriente Medio. Leer comentarios donde se hace historia-ficción y se dice que si EEUU no hubiera intervenido en Afganistán ese país viviría en paz y sería algo así como un Estado en vías de desarrollo (opio y talibanes parece ser una buena vía). Alucinar con la lectura de opiniones donde se colocan prejuicios de todo tipo sobre los sentimientos hacia las víctimas. En pocas palabras, que en Occidente nos alegramos que mueran cien personas que no son occidentales y nos entristecemos, de forma cínica, solo por la muerte de europeos o estadounidenses

Hay que ver lo "gratuito que es Internet". Había oído hablar de la cultura de lo gratuito en la red, pero no sabía que había llegado a tanto. Leer esos comentarios habla de lo mucho que se debería hacer en la "socialización" de las personas y no en la "ideologización" de estas. El terrorismo yihadista está globalizado desde hace mucho tiempo, es algo que se sufre por igual en cuanto a problema o cáncer en el conjunto de la humanidad (a mí me gustaría poder decir 'civilización humana'). Lo que ocurre es que desde el inicio del corriente siglo XXI  (atentado Torres Gemelas de 2001) se ha convertido en una guerra mundial solapada (podría ser la famosa y manida Tercera Guerra Mundial) y en su desarrollo influyen muchos y complejos factores a los que todavía no se les ha dado satisfactorias respuestas. 

Está bien que se debata y se reflexione sobre algo tan grave, que destroza vidas y familias enteras, y que puede afectar a cualquiera. Desde un niño que va a comprar el pan a un mercado de Kabul hasta una adolescente que va a un concierto musical a Manchester. Aunque no sé si sería mucho pedir una reflexión humanística y no deportiva. El terrorismo yihadista no es un partido de baloncesto o de fútbol. Va a ser imposible. En el mundo más conectado que ha existido jamás en la historia de la humanidad solo importa el “minuto y resultado”. Kabul 90- Manchester 22. Minuto cero para cientos de familias.


Gustavo Adolfo Ordoño ©

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