La Diosa de la Democracia, el símbolo de la protesta estudiantil en Tiananmen - Pax augusta

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martes, 4 de junio de 2019

La Diosa de la Democracia, el símbolo de la protesta estudiantil en Tiananmen

Un estudiante con su abuela pasan frente a la Diosa de la Democracia (fotógrafo: Zong Hoy Hi,1989)

Era una clara imitación, una burda copia casi, de la Estatua de la Libertad de Nueva York. Una escultura efímera convertida en símbolo de la protesta estudiantil en Tiananmen. Se la conoció como la Diosa de la Democracia. Alrededor de ella se hacían sentadas y mítines de los líderes estudiantiles. Eran las manifestaciones de estudiantes, comenzadas en abril de 1989, reclamando más libertades democráticas (al menos en el ámbito estudiantil) en Pekín. Protestas que siempre intentaron controlar a los violentos, que tenían algo de festivo y carácter pacífico. Pero que acabaron siendo causa de la llamada 'masacre de Tiananmen'.

La fotografía de un estudiante, supuesto nieto con su abuela, pasando junto a la estatua de la Diosa de la Democracia quiso ser metáfora del pasado y presente de China. En la prensa occidental la protesta estudiantil en la plaza de Tiananmen, comenzó a generar cierta literatura sobre el posible inicio de la lucha por la democracia del pueblo chino. La carga emotiva y el valor expresivo de imágenes como esta fotografía del artista chino Zong Hoy Hi, ayudaban a aumentar las expectativas… ¿habría un cambio político profundo en China?

Ahora sabemos que no fue así. Sin embargo, quedan fotografías de esas revueltas estudiantiles con un cierto revelado de irrealidad. Representan algo que pudo existir, un cambio histórico que no se dio y que para la historia oficial de la China gubernamental no son más que montajes externos; una realidad borrada. Son significativas las declaraciones de los jóvenes chinos actuales cuando se les pregunta qué saben de esos acontecimientos. La respuesta: o no tienen ni idea o apuntan que fueron actos de delincuentes detenidos por actos criminales; el discurso de la memoria oficial.

Arenga estudiantil de uno de sus líderes, Wuer Kaixi   

No es que no existan fotografías suficientes del clamor estudiantil por más libertades. Las hay de sus numerosas asambleas en la universidad o de sus manifestaciones en la calles próximas a la plaza de Tiananmen. En Occidente circulan libremente en Internet. Sobre todo de líderes estudiantiles encaramados a improvisados púlpitos, dirigiéndose a sus compañeros y a los curiosos ciudadanos. Es una imagen universal, dada muchas veces en diferentes lugares del mundo, apegada al ideario de lucha por las libertades. Como la fotografía de este artículo, de unas líneas más arriba, del cabecilla estudiantil Wuer Kaixi. Una imagen que en China (lugar donde se dio) no existe y que no puede explicar el verdadero desenlace de todos esos hechos: la masacre de personas en las calles de Pekín el 4 de junio de 1989.

Iconografía del siglo XX que pudo ser símbolo de libertad: historia de la estatua, La Diosa de la Democracia


Pasan juntos, de la mano, por delante de lo que pudo ser un hito histórico. Un estudiante espigado, con gafas y camisa azul de corte moderno, se encorva para agacharse hasta sostener con sus manos, en un delicado abrazo, el paso de su abuela. Queremos pensar que es su abuela, una anciana vestida con las austeras ropas de la época de la “revolución cultural de Mao”. Caminan bajo la figura de la imponente estatua que los estudiantes han bautizado como Diosa de la Democracia. Es el símbolo de las protestas estudiantiles que se están desarrollando por todo el país.

La estatua se ha realizado en pocos días, aprovechando que Gorbachov visitará Pekín y traerá a los informadores internacionales. Es evidente la intención de los jóvenes de hacer ver su protesta al mundo. Un grupo de estudiantes, concretamente escultores de la Academia Central de la Bellas Artes de Pekín, levantan la estatua con espuma de poliestireno y pasta de papel sobre un armazón metálico. La diseñan con la estructura más grande que el material usado les permite y la colocan en la plaza, frente a un gran retrato de Mao. Una manera de evitar la tentación del gobierno de destruirla, pues ese lugar estaba bajo la mirada atenta de la prensa internacional.

Alcanzó los 10 metros de altura. Sus autores excusaron los evidentes parecidos con la estatua de la libertad de los EEUU, asegurando que era una versión muy libre, pues no  querían que las “sentadas” de Tiananmen se relacionaran en exclusiva con los ideales pro americanos. Aunque, por mucho que dijesen, era innegable al ver a la Diosa de la Democracia el recuerdo de la dama de la libertad de Nueva York, por la antorcha que ambas sostienen al cielo.

La fotografía de abuela y joven pasando bajo la estatua tiene esa fuerza de la metáfora pasado-presente. Porque la mayoría de los estudiantes de las protestas de Tiananmen no renegaba del pasado, del sistema comunista, de sus logros sociales. No querían cambiar el sistema, solamente (y no es poco para la sociedad china de la década de 1980) deseaban mayor honestidad política, menos corrupción entre las elites del partido y más formas democráticas, pero en la organización y gestión de las universidades. Aunque no tenía carácter radical, los líderes y responsables del gobierno chino no se esperaban una reacción de los jóvenes como aquélla. Los estudiantes y los ciudadanos que apoyaron a éstos, contaron en ese periodo de incertidumbre gubernamental con un tiempo de actitud permisiva de sus dirigentes... hasta que reaccionaron.


Finalmente, la estatua fue derribada. Destruida por los soldados que llevaron a cabo el desalojo de la plaza de Tiananmen. Un tanque la derribó y la llama de la libertad se hizo añicos contra el suelo de la plaza. Supuestos nieto y abuela ya no estaban allí, y nunca más volverían a caminar bajo la Diosa de la Democracia. Su imagen parece sacada más de un baúl de recuerdos brumosos que de un archivo de la Historia.



Gustavo Adolfo Ordoño © 

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