Breve historia del Marketing; de la imprenta de Gutenberg, pasando por las vallas publicitarias, a las redes sociales

 

Time Square en Nueva York como capital del marketing publicitario 

  Marketing tiene en lengua española una definición muy acertada para delimitar todas sus acepciones. Mercadotecnia, el término en español, se define como el conjunto de prácticas y principios que buscan el aumento del comercio, especialmente de la demanda. Y así ocurre en los tiempos de Internet que ha provocado transformaciones profundas en las relaciones de oferta y demanda, en las prácticas publicitarias para aumentar el comercio y, sobre todo, en la manera de acceder al mismo mercado tanto como «negociante» (empresas, negocios, profesionales liberales...) como si eres consumidor o potencial cliente. Una de las facetas más homogéneas de la historia del marketing ha sido la necesidad de difusión, de captar el interés lo más masivo posible, algo que se traduce hoy en el posicionamiento web.


Marketing, veamos una breve historia de la Mercadotecnia


Si una mayor difusión de un producto, servicio o del mismo negocio procura mayores posibilidades de aumentar el comercio de esa actividad, el nacimiento de la imprenta en 1450 inventada por Gutenberg será crucial para el mercado. La posibilidad de crear panfletos, revistas y libros, de publicar impresos en masa acrecentó el interés y el conocimiento de un público más general. Ese público forma parte del mercado como potenciales clientes, por lo que la impresión de carteles y de propaganda se hizo imprescindible. Tanto que entre los siglos XVIII y XIX, ante el caos de la pegada de carteles en las calles, las autoridades municipales de Londres debieron regular el uso de los llamados pósteres (grandes carteles) con fines publicitarios. Si tenían ese fin debían pegarse en las zonas acomodadas para ello, un mobiliario urbano específico origen de las vallas publicitarias y los cilindros con anuncios. Curiosamente, cuando se dejó claro que el póster en la calle debía ser publicidad, el concepto de posters pasó a significar «Cartel que se fija en la pared sin finalidad publicitaria o habiendo perdido ese carácter» (definición diccionario RAE).

Cilindro urbano de publicidad 

La imprenta de Gutenberg irá evolucionando y derivará en toda una industria gráfica. Herramientas como la litografía mejoran el diseño de los carteles y su producción masiva. Pero en realidad parece que estamos haciendo una «historia de la Publicidad» en lugar de hablar del Marketing. No es así, aunque se debe diferenciar entre publicidad y marketing su interdependencia es total. Ahora bien, la publicidad será el medio y el marketing el fin (el objetivo). Avanzando el siglo XX, con la llegada de los llamados Mass Media, los medios de comunicación de masas de la radio y la televisión, la publicidad que aparece en ellos se convertirá en fundamental herramienta del marketing. Es una fase de la mercadotecnia que los expertos llaman de «producto»; solamente importa la «necesidad» del producto y su venta. Es el ‘Marketing unidireccional’

Durante décadas la valla publicitaria dominó el marketing unidireccional

Fechas claves para la transformación del marketing tal y como lo conocemos hoy serían 1973 con la primera llamada hecha por un dispositivo –totalmente- móvil de Motorola; el año 1981 y la salida al mercado del primer ordenador personal (PC, Personal Computer) de IBM; poco después, en 1984, Apple presenta el primer Macintosh; a partir de 1995 Internet comienza a generalizar su uso y nacen los primeros buscadores en la red, como Yahoo y Google. Todas estas fechas ponen los hitos que transformarían las relaciones sociales y, por tanto, las comerciales en digitales. Se habla de la «era digital» como una nueva revolución tecnológica, sucesora de la revolución industrial y eléctrica.

Ya en el siglo XXI nacen las plataformas de Internet que acabarían conformando el ‘Marketing Digital’, que de una fase primaria en la red, con los e-mail y anuncios digitales, pasaría a ser el llamado por los especialistas ‘Marketing bidireccional’. Es decir, ahora lo principal es el consumidor y no el producto; se busca la interacción digital, en las redes  sociales o en las webs, con el posible cliente-consumidor para «personalizar» al máximo la oferta. Hablamos, por tanto, de las pioneras Facebook y Twitter. Plataformas convertidas en las principales redes sociales y cada una compitiendo por ese marketing digital basado en compartir datos personales, gustos e intereses de los usuarios. Los Me Gusta, los por ejemplo Instagram likes se convierten en la principal herramienta de la difusión masiva del nuevo marketing.


El ‘Marketing Online’ se convertirá en sí en un nuevo negocio para las agencias de medios o publicidad, obligadas a reciclarse por las grandes transformaciones en los recursos publicitarios clásicos – lo que se denomina Marketing Offline-. Así veremos que comprar likes es un servicio ofrecido por estas empresas de marketing en redes sociales. En el fondo es la misma idea, conseguir la máxima difusión; pero en este caso -del marketing actual- esa gran difusión debe ir acompañada del «reconocimiento y prestigio social» conseguido y mostrado en las redes sociales, para alcanzar un mejor posicionamiento digital tanto si se es un negocio como un particular (consumidor protagonista). La historia del Marketing está ligada a los medios sociales de difusión, lo que marcará sin duda su futuro.

 

Gustavo Adolfo Ordoño ©

Periodista e historiador

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