Hispanidad, el sentido con problema sentimental. Puerto Rico quiere ser España

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Tratar de este tema acarrea una serie de dificultades. La más evidente es la que puede etiquetar al autor del texto como conservador y tipo “de derechas”. Es un asunto que solamente atrae a los medios de comunicación conservadores; suele aparecer en las páginas del ABC porque tendrá señores lectores con una terna verde cazador que al llevarse la copa de brandy a la boca descubrirán en su puño el gemelo de camisa con los colores patrios. El aguardiente bajará por la garganta calentando los sentidos patrióticos de estos caballeros, que imaginarán la roja y gualda ondear allá en los mares océanos en pos de la gloria nacional. Orgullo y placer de un coñac español, que hasta eso –el cognac-  sabemos hacer mejor que los franceses. Tras esta serie de tópicos españolistas, quizás no se tomen en serio el tema que quiero tratar y que sí tiene interés cultural, sin signos y estereotipos políticos partidistas de por medio.

No es lugar los artículos de un blog para analizar en detalle el sentido y significado de Hispanidad, que puede tener tantas perspectivas (filosóficas, lingüísticas, políticas, académicas...) como queramos. Si la ceñimos a la visión política saldrá mal parada en imagen, pues hay que reconocer que al iniciar su andadura la dictadura franquista, aislada por Occidente, tuvo que limitarse a recuperar esa idea cultural de “civilización hispana” para tener “peso internacional” y encontrar apoyos potenciando las relaciones con la Iberoamérica de los años 1940-1960. Es por eso que mi texto, ya que es una entrada de una bitácora -diario personal-, buscará el análisis desde la inteligencia emocional o “el sentir” sobre el tema. Espero que tras esta confesión no siga perdiendo lectores, como supongo que habrá pasado con los “de izquierdas” en el primer párrafo.
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A tres días de la celebración del 12 de octubre, Día de la Hispanidad, Fiesta Nacional, Fiestas del Pilar, o cómo quieran llamar a esa fecha, que para muchos es simple puente festivo –vacaciones- del Pilar, tenemos en España abierta la cuestión catalana, con un gobierno catalán organizando un referéndum para legitimar su objetivo político de separarse del Estado español y constituir un estado independiente. No hay que ser muy sagaz, delante de las narices tenemos una enorme grieta en la “casa de la Hispanidad”. Para muchos catalanes la identidad cultural de misma raíz (latina), el uso de una lengua común (en este caso el castellano), la correlativa Historia y el compartir espacio geográfico, no son razones suficientes para sentirse españoles; ni proyectando la cuestión de forma más amplia, sentirse hispanos.


Bandera de la Hispanidad: fuente del blog ALAS FILIPINAS

La casa y el solar originarios de la idea Hispanidad deben, con urgencia, acometer reformas, mejorar los cimientos, para tener una visión actualizada de ese concepto de identidad española que llegue a ser “soportable” a los ciudadanos que ya no la sienten o que desean anteponer, a toda costa, una identidad más local (catalana, vasca, gallega) y sin la proyección universalista que tiene la hispana. Porque hay que ser justos y reconocer que existe viveza de lo hispano gracias, ahora más que nunca, a los países de América Latina o a manifestaciones culturales en África y Asia. No hay que menospreciar ese “sentir” o relegarlo porque se le asocia a tiempos pasados, añejos.

Creo que la siempre debatida identidad nacional española debería ser una de las cuestiones a tratar cuando se inicien los tiempos de regeneración y reformismo que tanto reclamamos los ciudadanos, pero sin despreciar esa identidad histórica de tan grande proyección y matices como es la hispana (Hispania) por razones políticas o prejuicios culturales. Que el asunto nacionalista resulta complejo porque tiene un componente sentimental, emocional, muy fuerte, es cierto; pero se le puede aplicar la misma medicina porque los sentimientos nacen y se pueden crear, incluso transformar. Vean sino, la sentimental propuesta de una Asociación de ciudadanos de Puerto Rico que desean ser una Comunidad Autónoma de España. Tienen hasta argumentos jurídicos, no solamente históricos. Es similar a Gibraltar, pues los tratados de 1898 y 1899 les convertía en colonia de EEUU, nunca se “independizaron” de España.


Comentarios

  1. Gracias por tu contribución, mi amigo. Me gustaría solo poder agregar un aporte: Que la bandera que publicas es de autor uruguayo y va acompañada del Himno de la Hispanidad cuyos autores son centroamericanos. La idea de Hispanidad es una creación colectiva que se remonta al siglo XIX, durante el cual aparecen los primeros proyectos de banderas de la Hispanidad y luego se refuerza a principios del siglo XX. Hay que tener presente que apenas Hispanoamérica se independiza nos caen encima los grandes imperios, que eran el inglés y el estadounidense. La Hispanidad surge en América como afirmación de la identidad colectiva frente a los grandes imperios, y hoy día son los grandes imperios los que tratan de destruir este sentimiento colectivo.
    Saludos, y gracias

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    1. Gracias a ti por esos datos, que mejoran el texto, desconocía esa información sobre la bandera de la Hispanidad, me limité a recoger la "pasión" de Pepe Alas por el 12 de octubre...En la península seguimos de crisis en crisis, entre el Ébola y el tema catalán, estas reflexiones sobre el sentir de la cultura hispana quedan olvidadas...lo mejor, tanto crítico como positivo, viene de América Latina; allá sí que se pueden ver manifestaciones sobre identidad o reflexiones sociales de mayor calado, en la península nos limitamos a exponer nuestras miserias y grandezas ante estas "crisis", sin interés, parece, por otra cosa... Saludos cordiales desde la capital (de momento) de la Hispanidad

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