El Papa nos recuerda que es el Papa durante su discurso en las Cortes Generales

Captura de pantalla de la retrasmisión de la Radio televisión Pública Española (RTVE) del discurso del Papa León XIV en las Cortes Generales de España


 Tanta era la emoción y cortesía hacia el Papa que se estaba dando en su visita desde el 6 de Junio a España, que a muchas y muchos una parte de su discurso en el Congreso de los diputados de este lunes les habrá sorprendido. Es tanta la satisfacción de escuchar a todo un Sumo Pontífice defender ideas progresistas en derechos humanos que hace olvidar quién, realmente, está hablando. Es el Papa de Roma y líder de la Iglesia Católica que sigue defendiendo el «derecho a la vida» desde su concepción y la primacía de la «Familia» tradicional como eje de cualquier sociedad. Es decir, León XIV se posicionó contra el aborto y la eutanasia en su discurso; además de sugerir que es la familia creada en el matrimonio hombre-mujer la que sigue prefiriendo la Iglesia.

Supongo que la «sorpresa» de esas personas habrá sido momentánea, como me ha pasado a mí. Enseguida he caído en que el Papa León XIV solamente nos estaba recordando que ha venido como representante supremo de la Iglesia. Creo, también, que esas defensas de unas posturas tan principales en el dogma cristiano como son la Vida y la Familia no desentonan con su valiente y equilibrada oratoria, fundamentada en la defensa de la Dignidad Humana (Magnifica Humanitas). Es valiente y consecuente defender tus ideas «dogmáticas» en una cámara de soberanía popular que ha legislado sobre esos temas, con leyes del aborto, la eutanasia y de la igualdad de género

 No es por ir a contracorriente de esta magnífica esperanza en el bienestar común, el progreso en los derechos humanos y concordia que se ha creado alrededor tanto de las palabras como de la persona de este Papa. Más bien quiero puntualizar que podamos estar embriagados por esa brillantez (superficialidad) que todo hermoso y justo discurso posee, sin profundizar en las siempre caudalosas aguas de las ideas y sus interpretaciones. Por ejemplo, para otras muchas personas, incluso bastantes educadas en la fe cristiana, una eutanasia es una «muerte digna» que puede magnificar la condición humana. 

Supongo que no es el momento de llevar el debate a tan profundas reflexiones. Acogerse a todo lo positivo y deslumbrante que tiene esta visita de León XIV a España es lo mejor, lo más adecuado y correcto. No es perjudicial para nadie, ni ilógico si lo hiciesen personas no practicantes o no creyentes, las ateas convencidas. Lo irracional sería enfadarse e indignarse por tener que «aguantar» el discurso humanista y progresista del Santo Padre; una línea editorial de su pontificado que ya expuso desde los primeros días de su elección y que se ha confirmado en su primera encíclica publicada, Magnifica Humanitas.

Al discurso pronunciado en las Cortes Generales por León XIV, el primero de un Papa en la historia de nuestro país, estaban invitadas todas las fuerzas políticas del Parlamento. Han declinado acudir el BNG (Bloque Nacionalista Galego) y Podemos. Una negativa consecuente con sus «ideas dogmáticas». Partidos defensores de la laicidad absoluta del Estado, habrán considerado ilógico acudir a escuchar al líder espiritual (religioso) de una de las confesiones más importantes e influyentes en España y en el mundo. 

Quizás han sido los más clarividentes porque sabían que de una manera u otra el Papa iba a oponerse al aborto y la eutanasia, logros laicos para un Estado. Pero también han sido los más cortos de miras, porque es en un parlamento democrático donde todas las ideas pueden y deben defenderse o criticarse. Al final de su discurso, León XIV ha tenido una ovación de los parlamentarios de casi diez minutos...


© Gustavo Adolfo Ordoño 

Sobre el autor

Gustavo Adolfo Ordoño Marín es historiador y periodista licenciado por la Universidad Complutense de Madrid y la UNED. Máster en Historia Contemporánea de España. Autor de ensayos históricos en editoriales como Almuzara y colaborador en medios de comunicación. Conoce más sobre su trayectoria académica, línea editorial y publicaciones en la sección Acerca de Pax Augusta.



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