jueves, 1 de septiembre de 2016

Ifni, los leones del Congreso y el parlamentarismo español

Los leones del Congreso, imagen de la Wikipedia

A la tercera fue la vencida. Los leones que de forma tan solemne y aguerrida custodian el Congreso de los Diputados de España, tuvieron que esperar a una tercera iniciativa para existir y formar parte de la historia del parlamentarismo español. Fueron en principio (1851), debido a la precariedad económica del país, humildes esculturas de yeso recubiertas de un falso bronce pintado; su autor sería el mismo que hizo el frontispicio, el caballero Ponciano Ponzano. Pero los días de mal tiempo, la lluvia y la nieve, pronto dejaron a los grandes felinos como gatos callejeros rebuscando en la basura. Se decidió entonces que se hiciesen de piedra y de menor tamaño. El escultor José Bellver se puso manos a la obra, aunque sus leones parecían más unos mastines rabiosos, no daban la talla. Se retiraron ante las quejas mayoritarias y ahora están en Valencia en los Jardines Monforte. Se cambiaba de década, 1860, y un "golpe de suerte" iba a dar una tercera oportunidad de existir a los leones del Congreso.

En una batalla de escasa celebridad actual, pero muy celebrada en su momento en toda España, la llamada batalla de Wad-Ras, que luego daría nombre al tratado de paz que puso fin a la Guerra o Campaña de Marruecos (1859-1860), se capturó al enemigo varias piezas de artillería. Cañones que sin duda el sultán de Marruecos había comprado a los británicos, conspiradores en el norte de Marruecos para contrarrestar el control de franceses y españoles en la zona. Buen bronce que se fundió en la Real Fábrica de Artillería de Sevilla y que permitió al primer escultor, Ponzano, rehacer y mejorar la idea inicial de dos majestuosos leones con bola de mundo flanqueando el Congreso de diputados. Son de inspiración italiana, de unos leones que estaban en la Villa de los Médicis de Roma en el siglo XVI. Se colocaron en su actual emplazamiento en 1865

Desde 1865, los leones han podido escuchar el parlamento de sus señorías. Entre otras cosas tuvieron que soportar el debate sobre la conveniencia de que unos leones con origen bélico y militar custodiasen una "casa" de paz y diálogo como debía ser el Congreso. El debate duró hasta 1872, cuando se rechazó la última propuesta de un pequeño grupo de congresistas que no deseaban un símbolo tan guerrero a la puerta del Parlamento. Fue una polémica de las muchas que surgieron entre lo militar y lo parlamentario. En esas mismas fechas, los leones del Congreso serían testigos de las sesiones parlamentarias en las que se estudiaba cómo hacer efectiva la posesión del enclave de Ifni, una concesión territorial del sultán marroquí que España consiguió como botín de guerra en el mencionado Tratado de Wad-Ras

Supuesta ubicación de Santa Cruz Mar Pequeña y la situación final del territorio de Ifni

Ifni sería protagonista de sesiones parlamentarias no muchas veces, pero sí durante muchas décadas porque hasta casi un siglo después y con unas Cortes republicanas (1931) no se logró hacer efectiva la ocupación del territorio ganado en Wad-Ras. El coronel Capaz funda en abril de 1934 la capital del enclave, Sidi-Ifni, en las supuestas inmediaciones de la torre-pesquería de Santa Cruz de la Mar Pequeña, el enclave que "adelantados" castellanos toman en Marruecos frente a las costas canarias a mediados del siglo XV y que fue el principal argumento español para justificar su toma ("reconquista") desde la concesión del siglo XIX. Los leones del Congreso volverían a escuchar el asunto de Ifni a sus señorías, que esta vez eran procuradores de una dictadura, un régimen con el paripé de tener un Congreso orgánico de representación del pueblo español. 

Estos procuradores sólo pudieron ratificar el decreto del jefe del Estado fechado en enero de 1958 que convirtió a Ifni en la 51 provincia española. Fue una reacción inconsciente, temperamental, de una dictadura que perdió en una guerra "traicionera" (Guerra de Ifni 1957-1958) el 85% del territorio ocupado en 1934 y que mantenía Sidi-Ifni, la capital, como muestra de orgullo. Las democracias europeas y la ONU instaron a descolonizar ese enclave, y Franco y su valido, Carrero Blanco, replicaron a la comunidad internacional con un decreto que hacía provincias tan españolas como Alicante al Sáhara Occidental y a Ifni. En cambio, en 1969, sí que fueron las Cortes franquistas las que aprobaron el Tratado de Fez que permitió la retrocesión a Marruecos de Ifni. Los leones del Congreso escucharían por última vez evocar al territorio ganado en la batalla Wad-Ras y que permitió capturar los cañones con los que están fundidos.

Bueno, para ser exactos, los leones volvieron a escuchar en el Congreso de los diputados los nombres de Marruecos, guerras de África, Sáhara, Ifni, veteranos de guerra...pero muy de pasada, en sesiones no principales, de la Comisión de Defensa, donde un parlamentario nacionalista catalán, curioso, hizo una Proposición No de Ley para el reconocimiento moral y económico de los veteranos de Ifni-Sáhara. Eso fue en 2006 y salvo esporádicas menciones hasta 2011, puedo casi asegurar que los leones no han "hecho memoria" de su historia. En estos último años, los leones del Congreso son testigos de cambios y novedades en el Parlamento español. Incluso pueden ser testigos, como les pasó a ellos, de una tercera oportunidad de confeccionar el Congreso con unas, previsibles, terceras Elecciones Generales en menos de un año.

Gustavo Adolfo Ordoño ©




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