Las últimas colonias que quedan en el mundo - Pax augusta

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jueves, 27 de agosto de 2020

Las últimas colonias que quedan en el mundo

Vista de la isla principal del archipiélago Tristán de Acuña (forma parte con la Ascensión de la colonia de Santa Elena), colonia británica desde el siglo XIX y la isla habitada más remota del mundo. Fuente de la imagen
  

   La ONU registra, a día de hoy, un listado de diecisiete territorios considerados «no autónomos». Esa es la definición que da la Organización de Naciones Unidas de colonia, ser un territorio que no tiene el control absoluto de su administración. Enseguida habrán percibido la ambigüedad de la definición, pues muchos estarán pensado en situaciones de una alta dependencia de un territorio determinado frente a un «Estado superior». Es el caso de Puerto Rico, por ejemplo. El estatus de ese país respecto a los Estados Unidos, como «Estado asociado», ha sido producto de una serie de circunstancias históricas y, sobre todo, de presiones diplomáticas de la superpotencia a la comunidad internacional para que Puerto Rico no se clasifique como «No Autónomo» con derecho a la autodeterminación. 

Casos similares se han dado con otras potencias, aunque no tengan tanta repercusión mediática e histórica. Pensamos en la Guayana Francesa, convertida para todo el mundo, y aceptado por la ONU, en departamento (provincia) de ultramar. Lo que decíamos en otro artículo de Pax augusta: "la Unión Europea hace frontera con Sudamérica". También en este caso los factores internacionales favorecieron al «Estado superior» y a ello ayudó, mucho, que la población autóctona prefiriese a toda costa seguir siendo "europea". Pero vayamos al grano del tema de este artículo, las que según la legislación vigente internacional y el organismo (ONU) que la fiscaliza considera colonias en el mundo

Uno de los grandes logros de la ahora minusvalorada ONU sería iniciar pronto, nada más acabada la Segunda Guerra Mundial, el llamado proceso de descolonización mundial. Las potencias europeas coloniales habían extendido, precisamente, el conflicto mundial a todos los rincones del planeta por seguir administrando territorios exteriores en esa segunda mitad del siglo XX. Con la Resolución 1514 de la Asamblea General de las Naciones Unidas el 14 de diciembre de 1960, se confirma el concepto de «Colonias» como “territorios cuyos pueblos no hayan alcanzado todavía la plenitud del gobierno propio” y se les garantizaba el «derecho a autodeterminarse». Es decir, el derecho a la autodeterminación, tan usado y abusado en multitud de reivindicaciones independentistas, que implica, en realidad, la libertad de esas poblaciones para elegir qué tipo de relación política quieren tener con sus antiguas metrópolis. 

Gibraltar, colonia británica en Europa. Foto propia 

Opciones diversas elegidas siempre en votación libre y democrática, que para la ONU van desde conservar el estatus vigente hasta la más "lógica" de la independencia. Por eso el «derecho a la autodeterminación» es muchas veces confundido con el «derecho a la independencia». No obstante, en el momento de establecerse las Naciones Unidas a finales de la década de 1940 como árbitro del proceso descolonizador, sus resoluciones sirvieron a los países sometidos a una administración colonial como mejor garantía para iniciar sus procesos de independencia. Desde finales de esos años cuarenta hasta la mitad de los ochenta tuvo lugar la etapa histórica del siglo XX que conocemos como proceso de descolonización. Tutelado por el Comité Especial de Descolonización, que a lo largo de esos años y hasta ahora ha ido valorando y revisando la consideración colonial de un territorio.

El caso de Gibraltar nos sirve como mejor ejemplo de los diferentes análisis que se han tenido que hacer y actualizar sobre la consideración o no de un territorio como colonia en las comisiones de descolonización. Ante el aumento de la presión internacional en los años sesenta de la ONU para completarse la descolonización mundial, el Reino Unido optó por una estrategia unilateral de convocar a un referéndum de autodeterminación a la población gibraltareña en 1967. El 95% de los gibraltareños votó permanecer bajo soberanía británica y Londres aprovechó para considerar a Gibraltar como «territorio de ultramar británico», intentado eliminar así a Gibraltar de la lista de «territorios no autónomos». La ONU reprobó esa acción unilateral del Reino Unido y no reconoció el referéndum. Se insistió en el cumplimiento de las Resoluciones 2231 (1966) y 2353 (1967) que pedían a los gobiernos de Madrid y Londres una rápida y consensuada negociación que descolonizase Gibraltar. Ante la inacción británica, el régimen franquista reaccionó de la peor manera, cerrando la verja (frontera) en 1969, enturbiando una posible solución vía Naciones Unidas.

El Comité Especial de Descolonización ha seguido considerando Gibraltar una colonia a pesar de los supuestos "cambios de estatus" procurados por los británicos. Entre las premisas más evidentes es que Gibraltar como colonia infringe el derecho a la integridad territorial de los Estados, en este caso de España. Algo similar arguye Buenos Aires en su contencioso con Londres, legalmente reconocido por la ONU desde la guerra de las Malvinas de 1982. Como vemos, es el Reino Unido el país que más colonias mantiene en la actualidad. A las mencionadas Malvinas y Gibraltar, se suman otras islas en el Caribe y el Atlántico Sur, más las Pitcairn en el Pacífico. La mayoría se consolidaron como colonias en el siglo XIX, aunque algunas son resultado de las disputas con el Imperio español por controlar el Caribe. Estados Unidos es el siguiente país con más colonias, la mayoría lo son por cesiones históricas. Francia les sigue y de manera testimonial, aparece Nueva Zelanda con su singular caso de las Islas Tokelau

Veamos un resumen del listado oficial de colonias existentes todavía en el mundo:

Reino Unido 

Atlántico y Caribe:

  • Anguila
  • Bermudas
  • Islas Vírgenes Británicas
  • Islas Caimán
  • Islas Malvinas
  • Montserrat
  • Santa Elena (compuesta en realidad por tres archipiélagos alejados entre sí, Ascensión, la misma isla de Sta. Elena y las Tristán de Acuña. Esta última isla se ocupó por los británicos en 1817 por temor a ser tomada por los franceses como base de una eventual “operación rescate” de Napoleón, preso en Sta. Elena)
  • Islas Turcas y Caicos (próximas a Jamaica, eran administradas por esta isla mayor, pero tras su independencia, el Reino Unido no las cedió) 

Europa: 

  • Gibraltar (el conocido peñón del sur peninsular, un istmo que fue cedido por la monarquía española, la nueva dinastía Borbón, al Reino Unido en el Tratado de Utrech de 1713) 

Pacífico: 

  • Pitcairn (diminuto y remoto archipiélago colonia del Reino Unido, conocido por ser el enclave con menos población. No llega a los 50 habitantes)

Estados Unidos 

Atlántico y Caribe: 

  • Islas Vírgenes de los EEUU (islas que pertenecieron a Dinamarca desde el siglo XVIII hasta su cesión a los Estados Unidos en 1917) 

Pacífico: 

  • Samoa Americana (archipiélago próximo a Nueva Zelanda, concedido en el Tratado de Berlín de 1899 a EEUU)
  • Guam (fue colonia española entre el siglo XVI y XIX, hasta que la isla fue cedida a Estados Unidos por el Tratado de París que ponía fin a la guerra hispano-norteamericana de 1898) 

Francia 

Pacífico: 

  • Nueva Caledonia (archipiélago del océano Pacífico, al este de Australia. Francia anexionó los territorios de este archipiélago en 1853)
  • Polinesia Francesa (Francia consiguió excluir este micro archipiélago oceánico de la “lista colonial” en 1947, pero en 2013 la Asamblea General volvió a incluir a la Polinesia Francesa en la lista, reconociendo que seguía siendo un Territorio No Autónomo con arreglo a la Carta de Naciones Unidas) 

Nueva Zelanda

  • Tokelau (en realidad también se considera una “transferencia colonial”, pues el Reino Unido la cede en 1925 a otro territorio de ultramar británico) 

   Y en África está la colonia con el territorio más grande y con mayor población. El complicado «asunto del Sáhara Occidental». Al declarar España en 1976 al Secretario General de la ONU considerarse exenta de toda responsabilidad en relación con la administración de ese territorio, colonia española hasta 1975, se creó un “vacío de legitimidad” que complicó la descolonización exigida por Naciones Unidas. Marruecos y Mauritania pasaban a ser los nuevos administradores en detrimento de España, el partido saharaui en el exilio no aceptó ese nuevo estatus y declaró inmediatamente la República Árabe Saharaui Democrática


Gustavo Adolfo Ordoño ©
Periodista e Historiador

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