Marilyn Monroe y su encaje en la historia del Feminismo

Curiosa fotografía de Marilyn Monroe vestida con un saco de patatas que se dice usó para callar "bocas machistas" (1952)

  Cuando un personaje adquiere en la historia la categoría de icono resulta más complicado conocer en profundidad a esa figura histórica. Ocurre con Marilyn Monroe y su universal etiqueta de icono de la belleza femenina. Si el asunto se quedase en eso, en ser un símbolo de la belleza, los debates sobre su persona serían bastante anodinos. Siempre, en todas las épocas y culturas, ha existido un ideal de belleza que ha servido para crear arte o, simplemente, para salir a la calle y tener relaciones sociales (incluidas las sexuales) con una imagen ajustada a esos cánones. En el caso de la señorita Monroe se estereotipó en su persona algo más delicado: ser el «objeto femenino sexual» ideal para los hombres

Y así ha llegado hasta nuestros días, a pesar de que ese «icono sexual» se construyese entre las décadas de 1950-1960 del pasado siglo. El contexto histórico en el que vivió Marilyn Monroe resulta significativo para entender las diversas controversias que surgieron sobre su figura pública. Eran décadas donde la sociedad de posguerra se había centrado en recomponer la economía y el bienestar social, pero que ahora necesitaba nuevos moldes sociales para personas que reclamaban mayor consideración e igualdad en esa sociedad. La lucha por los derechos civiles, lógico, era liderada por esos colectivos marginados: población negra, mujeres... 

Marilyn Monroe, a su manera, participó en esa lucha por la igualdad de derechos entre mujeres y hombres. Lo consciente que fue de su participación podría ser puesto en duda por los que solamente valoren su comportamiento o su icónica imagen. Sin embargo, apreciando el trasfondo de sus declaraciones, aunque muchas fueran meras expresiones de sus emociones y sentimientos, encontramos señales claras de su compromiso en esa lucha. ¿Qué son, sino, sus declaraciones sinceras y valientes para la época denunciado haber sido objeto de abuso sexual en su infancia? O cuando denunciaba, a veces de forma sutil pero no menos evidente, el acoso y la denigración a la que se veían sujetas muchas mujeres en el mundo del cine donde ella era una estrella. La simpática y curiosa imagen vestida con un saco de patatas sirve de anécdota que cuenta su pionero activismo feminista


La historia de Marilyn Monroe vestida con un saco de patatas tiene varias versiones. Dos de ellas son las más creíbles. La primera resulta prosaica y menos activista en la lucha por erradicar el trato sexista a las mujeres en el cine. Según esta versión, los creativos de publicidad de la productora que tenía los derechos de imagen de Marilyn, la Twentieth Century Fox, escucharon un comentario anónimo de uno de los diseñadores de vestuario. Un halago sincero y más que real: "a la Monroe le sentaría bien hasta un saco de patatas". Dicho y hecho. Los publicistas encargaron una sesión fotográfica a la actriz vestida únicamente con un saco de patatas de Idaho. La efectividad y el éxito de las imágenes para ensalzar la «belleza natural» de la joven están a la vista, nunca mejor dicho. 

Por otro lado tendríamos la versión más idealista, pero que puede ser tan veraz como la primera. La vida social de Marilyn Monroe cuando ya era una estrella de Hollywood giraba alrededor de promocionar y "lucir" su imagen. En una de esas incontables veladas acudió al Hotel Beverly Hills donde se celebraba una gala. Para la ocasión, la estrella de cine escogió un vestido de un rojo llamativo y muy escotado. A la mañana siguiente, un cronista de sociedad publicaba una columna en su periódico donde recriminaba a la Monroe su falta de gusto y vulgaridad al vestir, haciendo las metáforas que se pueden imaginar relacionadas con mujeres de "dudoso oficio". Este cronista, que para más inri parece que fue una periodista, «mujer machista», escribió con sarcasmo que para ir vestida así hubiera sido mejor llevar un "vulgar saco de patatas"

Al enterarse Marilyn Monroe, no montó un espectáculo salido de tono o se mostró iracunda con la prensa. Esta versión de la historia que hay detrás de esas fotos vestidas con saco de patatas nos cuenta que la Monroe quiso usar el humor para su replica. Pidió a los fotógrafos de la Fox que la fotografiasen vestida con el saco y que publicitasen lo cómoda y bella, lo a gusto que se sentía con ella misma, con un "simple y vulgar saco de patatas". Algo que, también, salta a la vista. Con Marilyn solía ocurrir ese injusto "eclipse". La sensualidad y belleza de su imagen tapaba datos como el ser una mujer habituada a la lectura, que le gustaba leer y escribir poesía. Hasta datos tangibles y contemporáneos tan pioneros en el feminismo como el haber creado su propia productora de cine, que además gestionaba ella misma, quedaban eclipsados para muchas personas. 


Gustavo Adolfo Ordoño ©

Periodista e historiador

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