La famosa placa del Instituto Nacional de la Vivienda de la época franquista que todavía se aprecia en algunas fachadas de casas que se construyeron en las ciudades españolas. Fuente imagen: Wikipedia T ener un techo donde cobijarse es una aspiración tan vieja como la humanidad. Una casa, un hogar, una vivienda donde – aviso de redundancia vital- «vivir». No hace mucho tiempo, ni en una galaxia muy lejana, Europa había quedado reducida a escombros . La escasez de viviendas era tan evidente tras la Segunda Guerra Mundial que en muchos s…